Manuel Adorni presentó su renuncia al cargo de jefe de Gabinete, una decisión que se oficializó el 27 de junio de 2026 en horas de la tarde, luego de meses de quedar en el centro de la escena pública.
La salida del funcionario se produce en un contexto de creciente presión política y una investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito. Desde marzo, la Justicia Federal investigaba inconsistencias en la evolución de su patrimonio, lo que generó cuestionamientos y pedidos de interpelación por parte de la oposición en el Congreso.
Adorni hizo pública su dimisión a través de una carta difundida en su cuenta de X. En el texto, el ex jefe de Gabinete expresó su agradecimiento al presidente Javier Milei y atribuyó su renuncia a lo que describió como «interminables ataques mediáticos».
Según la carta, estos ataques no solo lo afectaron a él, sino también a su mujer, hijos, amigos, familia, vecinos y allegados, llevándolo a pedir «cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia».
En un tramo de la misiva, Adorni enumeró las acusaciones que enfrentó públicamente y en la Justicia: «Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive».
En la misma carta, se autodefinió como «un simple ciudadano que un día quiso colaborar con un proyecto que está poniendo a la Argentina en la cima del mundo, un ciudadano de a pie, con una vida que no es ni más ni menos que la que tuve siempre».


