El lunes 27 de junio, durante la previa del encuentro de Argentina contra Jordania en Dallas, el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, publicó en X una fotografía en la que aparecen él, el capitán Lionel Messi y Rodrigo De Paul compartiendo mate.
El mensaje que acompañó la imagen decía: «Listos para cerrar la fase de grupos de la mejor manera. ¡A seguir todos juntos por el mismo sueño!» y fue retuiteado por la cuenta oficial de la Selección (@Argentina).
Esta costumbre, iniciada en la Copa América 2021 durante la pandemia, se ha convertido en una cábala para el conjunto albiceleste. Aunque ni Messi ni De Paul disputarán el último partido del grupo —ya que Argentina garantiza el primer puesto— la imagen del mate vuelve a circular, generando debates en los bares de Av. Raya y en la cancha de fútbol de la escuela primaria Nº 12 de Lomas de Tafí.
Los vecinos de Lomas de Tafí, reunidos en los típicos quincho de la zona, comentan que la foto es más que un gesto deportivo; la ven como un símbolo de unidad nacional que, sin embargo, oculta la realidad de la falta de puntos en ese momento del torneo.
¿Una tradición que ya no funciona?
Algunos críticos sostienen que la repetición de la foto es una estrategia de marketing que intenta distraer la atención de un grupo que ya no necesita ganar para avanzar. Otros, sin embargo, defienden la costumbre como una muestra de camaradería y de la cultura del mate que nos identifica como argentinos.
En Lomas de Tafí, la discusión continúa mientras los vecinos siguen viendo el partido en la pantalla del club local, preguntándose si la cábala del mate tendrá algún impacto real en el desempeño del equipo.


