¡Escocia, el Mundial y una cachetada de realidad que nos hace pensar!
Che, pibes de Lomas de Tafí y Tafí Viejo, ¿vieron lo que está pasando con Escocia en el Mundial de 2026? Otra vez, parece que se van temprano, con las ilusiones por el piso. Y en medio de la autopsia futbolera, apareció un tipo que la tiene clara, un ex delantero inglés, ni más ni menos que Ian Wright, y nos tiró la justa en la cara: ¿qué pasa con el fútbol escocés que no levanta cabeza?
Olvídate de las PlayStations, de los carteles de ‘prohibido jugar a la pelota’ o de lo que cuesta alquilar una cancha, como a veces nos quejamos acá. Wright fue al hueso, pidió una «visión más audaz, más valiente» y sentenció que «alguien está defraudando a Escocia a una escala masiva». Sus razones: contratos de televisión que valen dos pesos y un potencial que nunca explota. ¡Uff, qué palazo!
Con el equipo de Steve Clarke con un pie y medio afuera del Mundial, después de sumar solo tres puntos en tres partidos de fase de grupos, acá en Lomas de Tafí, los que nos pasamos la tarde en el potrero de la Avenida Raya o los que nos juntamos a ver los partidos por la tele en la Martín Blanco, ¿no nos sentimos un poco identificados con esa pasión que se desinfla?
La comparación que duele: ¿Noruega nos marca el camino?
Y para colmo, Wright nos puso el espejo con Noruega, un país con una población parecida a la escocesa, apenas cinco millones. ¿Qué onda con Noruega? Estuvieron ausentes de los Mundiales entre 1998 y este, igual que Escocia. Pero ojo al dato: los noruegos, con figuras como el ‘Androide’ Haaland del Manchester City y el cerebro Martin Odegaard del Arsenal, ¡ya están en octavos de final! Es la tercera vez en la historia que lo logran.
Y acá viene lo más polémico, lo que nos debería hacer ruido a nosotros, los futboleros de Tafí Viejo. Wright analizó los torneos locales de ambos países. Mientras los clubes noruegos meten un promedio de 6.000 a 7.000 personas por fecha, en Escocia, ¡ese número se dispara a 16.000! Es decir, ¡más del doble de gente en la cancha! Y aún así, Noruega está en la élite y Escocia, otra vez, haciendo las valijas.
Los datos de Transfermarkt lo confirman: el promedio de asistentes a los partidos de la primera división noruega en la temporada 2025 fue de poco más de 7.000 hinchas. Mientras tanto, en Escocia, las tribunas explotan de pasión, pero los resultados internacionales no llegan.
Entonces, la pregunta del millón para los que respiramos fútbol en cada esquina de Lomas de Tafí: ¿es el aguante de la hinchada lo único que importa? ¿O hay algo más profundo, algo en la gestión, en la visión, que hace la diferencia? Ian Wright nos tiró la bomba y nos obligó a pensar: ¿somos solo pasión o estamos construyendo algo sólido para que nuestros pibes, los que sueñan con vestir la celeste y blanca, tengan un futuro real más allá del potrero?
Porque si tanto amor por la camiseta no se traduce en un proyecto serio, ¿de qué sirve llenar la cancha si después nos volvemos a casa con las manos vacías? ¡A ponerse las pilas, que el Mundial nos está dando lecciones que no podemos ignorar!


