La informalidad laboral en Argentina alcanza un récord histórico
La situación del mercado laboral argentino registra un dato alarmante: durante el primer trimestre de 2026, la informalidad laboral alcanzó su nivel más alto en la historia del país. Este fenómeno afecta a casi 10 millones de personas, lo que representa el 44,2% de los trabajadores ocupados, según datos oficiales.
Este incremento en la precarización laboral se consolida como un problema estructural profundo, cuyas implicaciones se proyectan a mediano y largo plazo. Expertos señalan que la elevada tasa de informalidad ha contenido, en parte, una mayor escalada del desempleo, al canalizar la búsqueda de trabajo hacia actividades con menor protección y derechos.
El análisis de la situación revela una marcada transferencia de empleos de calidad hacia formas de trabajo más vulnerables. Actividades vinculadas a plataformas de transporte o delivery gastronómico, entre otras, se han convertido en refugios laborales para una porción creciente de la población, aunque bajo condiciones de mayor inestabilidad.
Un estudio realizado en barrios populares del conurbano bonaerense, difundido a principios de junio, ya reflejaba esta realidad al indicar que el 44% de los hogares recurre a la intensificación de las «changas» para complementar sus ingresos. Esta percepción de la calle, que marca una búsqueda constante de ingresos adicionales, encuentra eco en las estadísticas nacionales del INDEC, que validan la tendencia de precarización.
Además de la informalidad, el panorama se completa con niveles crecientes de subocupación y una búsqueda generalizada de empleo adicional, lo que subraya una notoria pérdida de calidad en las inserciones laborales para una vasta porción de la fuerza de trabajo en Argentina.


