El primer gran escándalo del Mundial 2026 ocurrió en la tarde del domingo 5 de julio, en medio de la disputa de los octavos de final. El goleador estadounidense Folarin Balogun pudo jugar el partido del lunes 6 de julio contra Bélgica en Seattle, a pesar de haber sido expulsado en la victoria ante Bosnia y Herzegovina en la ronda anterior, según informó la FIFA el domingo 5 de julio.
La medida de la FIFA para favorecer a los locales se dio por una intervención directa de Donald Trump ante Gianni Infantino. El presidente de Estados Unidos, anfitrión de este torneo, llamó al titular de la FIFA, según revelaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP.
Balogun marcó su tercer gol del Mundial en el partido que Estados Unidos ganó por 2-0 por los dieciseisavos de final, pero recibió una tarjeta roja en la segunda parte por pisar el tobillo del bosnio Tarik Muharemovic. El jugador, de 25 años, fue expulsado tras una revisión del VAR, aunque el DT estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, afirmó que no merecía una tarjeta roja. El árbitro brasileño Raphael Claus expulsó a Folarin Balogun de Estados Unidos durante un encuentro de dieciseisavos de final ante Bosnia en Santa Clara, California, el miércoles 1 de julio de 2026.
La sanción dejó dudas y pareció excesiva, pero nadie imaginaba que la FIFA podría dar marcha atrás en plena disputa de la Copa del Mundo y un día antes del encuentro decisivo.
Poco después de conocerse el comunicado de la FIFA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció a la federación por la medida. “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, lo que generó repercusión inmediata.
Según publicaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP, Trump llamó a Infantino el miércoles 1 de julio de 2026 para pedirle que revisara la sanción al goleador de Estados Unidos porque, según él, era injustificada. The New York Times citó “a tres personas familiarizadas con la conversación”. Las agencias AP y AFP también citaron a fuentes que pidieron anonimato.
La medida de Infantino se da en el marco de una relación muy cercana con el presidente norteamericano. Durante el sorteo de la Copa del Mundo, celebrado en diciembre de 2025 en Washington, la FIFA le otorgó a Trump el primer “Premio de la Paz”. El propio Infantino confirmó que Trump estará en la gran final del 19 de julio de 2026 en el estadio MetLife de Nueva Jersey para entregar la copa al campeón. “Estamos juntos todo el tiempo”, bromeó el titular de la FIFA, quien en 2025 le llevó el trofeo de la Copa del Mundo al magnate hasta el icónico Salón Oval, en la Casa Blanca.
“De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión de partidos queda suspendida durante un período de prueba de un año”, indicó la FIFA en un comunicado. “Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, se revocará la suspensión y se aplicará la sanción, sin perjuicio de cualquier sanción adicional que se imponga por la nueva infracción”, señala el comunicado. El organismo tiene la facultad discrecional de suspender total o parcialmente la aplicación de una sanción disciplinaria. Sin embargo, la FIFA no argumentó el por qué del levantamiento de la sanción a la estrella de los locales, criterio que podría haberse aplicado a alguno de los ocho expulsados en la fase de grupos.
El único antecedente similar al de Balogun en un Mundial —ocurrido en el mismo momento en que transcurría la competencia— sucedió en Chile 62, cuando se le retiró la suspensión al brasileño Garrincha, que había sido expulsado en el partido de semifinales contra Chile por pegarle una patada a Eladio Rojas. Tras “movimientos” políticos del propio gobierno de Brasil, la FIFA consideró la medida y permitió que Garrincha disputara la final contra Checoslovaquia. Cristiano Ronaldo fue bendecido con la misma regla, pero varios meses antes del inicio de la competencia. El portugués había recibido una roja en las eliminatorias contra Irlanda y le correspondía una suspensión de tres partidos. La FIFA dejó en suspenso la sanción y el astro pudo jugar desde el primer partido del Mundial.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos declaró: “Aceptamos la decisión del Comité Disciplinario y nos complace que Folarin Balogun pueda jugar el lunes 6 de julio”. Por su parte, la federación belga se mostró “asombrada” por la medida. “La decisión contradice directamente las disposiciones del reglamento de la competición”, criticó la federación, que no descarta presentar un recurso ante la Comisión de Disciplina de la FIFA. El DT belga, Rudi García, rival del lunes 6 de julio de Estados Unidos, también se mostró escandalizado. “No sabía que en las oficinas de la FIFA el 5 de julio correspondía al 1 de abril de Europa”, dijo el domingo 5 de julio en conferencia de prensa García. “Que yo recuerde, creo que es la primera vez en la historia de la Copa del Mundo que hay este tipo de decisión”, remarcó.
La Federación Francesa pidió a la FIFA la anulación de la amarilla que recibió Michael Olisé durante la victoria de la selección francesa ante Paraguay. El volante francés fue amonestado por el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev tras una discusión con el paraguayo Matías Galarza.


