Con los pronósticos meteorológicos anticipando un verano con precipitaciones por encima de lo normal, el gobierno de Tucumán puso en marcha un operativo preventivo de gran escala en materia hídrica. A través del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público y la Dirección Provincial del Agua (DPA), se intensificaron los trabajos de limpieza, encauce, reencauce y protección de márgenes en ríos y canales de toda la provincia. La estrategia, que se ejecuta de manera coordinada con municipios y comunas, tiene un objetivo claro: fortalecer la capacidad de escurrimiento y reducir el impacto de posibles crecidas durante los meses de diciembre, enero y febrero.
Una intervención planificada sobre puntos críticos
La planificación no es azarosa. Se basa en un detallado relevamiento de puntos críticos y toma en cuenta las proyecciones climáticas para los próximos meses. Las intervenciones abarcan una extensa lista de cursos de agua, incluyendo los ríos Salí, Lules, Marapa, Santa María, Chico, Medina y Chirimayo, además de numerosos canales y arroyos. El ministro Marcelo Nazur explicó el criterio de anticipación: «Los pronósticos indican que diciembre, enero y febrero pueden ser meses de más lluvia, y por eso no queremos esperar a que llegue el problema». El despliegue incluye maquinaria pesada para el retiro de sedimentos, apertura de brazos antiguos de ríos, construcción de espigones de gaviones y conformación de cuencos amortiguadores.
Despliegue territorial en múltiples frentes
Los trabajos se desarrollan simultáneamente en numerosas localidades, evidenciando un abordaje integral. En el río Salí, las acciones se concentran en Banda del Río Salí, Alderetes y la capital. En Famaillá, se perfila el arroyo Maravilla; en Colalao del Valle, se reencauza el río Santa María; y en Graneros, se actúa sobre el río Marapa. También son objeto de intervención el Canal Sur (entre San Miguel y Yerba Buena), el Canal Norte (hacia Tafí Viejo) y el Canal Cainzo. En cada caso, la prioridad la establecen las autoridades locales, en un esquema de articulación que, según Nazur, busca construir prevención «trabajando en territorio y de manera coordinada».
Este esfuerzo logístico y de inversión pública responde a una directiva del gobernador Osvaldo Jaldo, orientada a «poner al Estado al servicio de la gente» en la búsqueda de soluciones concretas. Las obras, que continuarán en las próximas semanas, representan una apuesta por la gestión preventiva de riesgos hídricos, un tema sensible en una provincia con historia de crecidas repentinas. El éxito de esta campaña se medirá, finalmente, durante el próximo período estival, cuando la capacidad de respuesta de la infraestructura intervenida será puesta a prueba por la fuerza de las lluvias.
Fuente: LDT G – comunicaciontucuman

