Una nueva sombra de dolor e incertidumbre se cierne sobre la fuerza policial tucumana. Carlos Esteban Serrano (50), sargento primero de la Policía de Tucumán que era intensamente buscado desde la noche del viernes, fue hallado sin vida este sábado en la localidad de Raco, sobre la ruta provincial 341. La información, de carácter preliminar y aún bajo investigación, fue confirmada a través de las redes sociales por el periodista César Juárez, tras lo cual se activaron los protocolos correspondientes de la fuerza y la Justicia.
La desaparición y la búsqueda
Según la denuncia radicada por su esposa, Serrano había salido de su domicilio en el pasaje Granaderos, en el barrio El Colmenar de Las Talitas, alrededor de las 19:30 horas del viernes 2 de octubre. Lo hizo a bordo de un Fiat Cronos color bordó oscuro, patente AD661IY. En ese momento, le manifestó a su cónyuge que regresaría y que luego se dirigiría hacia una vivienda familiar en San Pedro, utilizada para veranear. Sin embargo, nunca llegó a ninguno de los dos destinos.
Ante la falta de noticias, la familia inició una angustiosa búsqueda. Consultaron con vecinos de San Pedro, quienes no lo habían visto, e intentaron comunicarse reiteradamente con su teléfono celular, el cual aparentemente se encontraba apagado. La preocupación los llevó primero a la Comisaría Séptima, desde donde se contactó a la Guardia de Infantería Capital, en calle Italia de San Miguel de Tucumán, donde Serrano prestaba servicios. Allí confirmaron que el personal no se encontraba en la dependencia. También se realizaron consultas en distintos hospitales de la ciudad, sin resultados.
Un hallazgo trágico
La denuncia formal por desaparición quedó finalmente radicada en la Comisaría El Colmenar durante la madrugada del sábado 3 de octubre. Horas más tarde, trascendió la noticia del hallazgo del cuerpo en Raco. El hecho conmociona no sólo al ámbito policial, sino también a la comunidad de Las Talitas y la provincia, generando una lógica expectativa por conocer las circunstancias precisas que rodearon esta muerte.
La investigación, ahora en manos de la Justicia y con la intervención de la propia policía, deberá determinar los causes exactos del deceso. El caso pone una vez más bajo la lupa las condiciones laborales y personales del personal de seguridad, en un contexto donde la presión institucional y los factores de estrés son objeto de análisis permanente. Mientras tanto, prevalece el duelo por la pérdida de un agente con años de servicio y la solidaridad hacia su familia, que inició la búsqueda con esperanza y ahora debe enfrentar la peor de las noticias.
Fuente: LDT G – Contexto Tucumán

