En un nuevo aniversario del Día de la Lealtad, el diputado nacional Máximo Kirchner encabezó un acto en la provincia del Chaco, acompañado por el senador Jorge Capitanich. Desde ese escenario, el líder de La Cámpora trazó una agenda de confrontación política al afirmar que la ex presidenta Cristina Kirchner se encuentra secuestrada por el poder económico. Las declaraciones, que marcan el rumbo del discurso opositor de cara al futuro, también resuenan en el mapa político de Tafí Viejo, donde las fuerzas del peronismo analizan su estrategia territorial.
Crítica al modelo económico y al Gobierno nacional
Durante su alocución, Kirchner apuntó directamente contra la administración de Javier Milei. A tres años de gestión, el diputado de Unión por la Patria sostuvo que en la Casa Rosada no se gobierna para los argentinos, sino para intereses foráneos. Además, cuestionó el impacto de políticas como el RIGI, argumentando que perjudica a comerciantes y empresarios locales frente a las grandes corporaciones mineras y petroleras, a las que acusó de no aportar al fisco en la misma proporción.
El núcleo de su mensaje giró en torno a la figura de la expresidenta. Kirchner argumentó que si su madre hubiera endeudado al país con el Fondo Monetario Internacional, seguramente estaría libre. En cambio, atribuyó su actual situación legal a la implementación de políticas públicas como la Asignación Universal por Hijo y el Procrear, que, según su visión, desendeudaron al país pero generaron el enojo del establishment económico.
Soberanía y reconstrucción del peronismo
El dirigente también se refirió al simbolismo del 17 de octubre, instando a que la fecha sea un paso más en el debate nacional sobre la soberanía. Soberanía sobre nuestra tierra significa que aquello que Dios puso sobre nuestra tierra, los bienes naturales comunes sirvan también al desarrollo de quienes viven en ella, expresó el legislador. En este punto, la narrativa busca aglutinar a las bases en un momento de redefinición interna.
Finalmente, Kirchner cerró su discurso con una arenga a la militancia, planteando una disyuntiva entre la autocompasión y la autoestima. El llamado a salir a dar la pelea casa a casa, rancho a rancho, fábrica a fábrica establece una hoja de ruta clara para el espacio político de cara a los próximos comicios, un mensaje que las agrupaciones locales en Tafí Viejo y el Gran San Miguel de Tucumán tomarán como directriz para su accionar territorial.
Fuente: LDT G – Contexto Tucumán

