River Plate vive una temporada que roza el desastre. Tras una racha de cuatro derrotas consecutivas al inicio del Clausura, el técnico Leonardo Ponzio tiene ante sí «cuatro finales» que definirán si el club sigue en la pelea o se hunde en la mediocridad.
Los números que no mienten
En los últimos 15 partidos de la segunda mitad del año, el conjunto millonario sólo anotó 17 goles, de los cuales apenas tres fueron obra de su delantero estrella, Julián Montiel. La efectividad frente al arco es alarmante: el equipo falla cerca del 70 % de sus oportunidades de gol, una cifra que Ponzio describió como «generar situaciones, pero no convertirlas».
Defensa de cristal
El problema no se limita al ataque. River lleva 31 partidos sin revertir un marcador adverso y sólo ha logrado empatar en nueve ocasiones. La fragilidad defensiva quedó patente contra Sarmiento de Junín, donde la escasa capacidad de reacción permitió al rival anotar con facilidad. En total, el equipo ha recibido 17 goles en esos 15 encuentros, manteniendo la portería invicta en apenas tres oportunidades.
Individualidades que no despegan
A pesar de una inversión de más de 60 millones de dólares en el mercado invernal, las figuras contratadas no han rendido como se esperaba. Ángel Correa sigue siendo el referente ofensivo, pero su compañero Thiago Almada no logra influir al nivel necesario. Los refuerzos de ataque, como Mauro Arambarri, apenas aparecen, mientras que jóvenes como Lautaro Pereyra y Juan Cruz Meza son los que más minutos obtienen del banquillo.
El estilo que ahoga al equipo
Otro de los pecados capitales es la tendencia a jugar por el centro, intentando paredes y pases internos en espacios reducidos, una estrategia que ha sido fácilmente neutralizada por equipos con defensas compactas. En el último duelo contra Estudiantes de Río Cuarto, la falta de creatividad y la dependencia de jugadas predecibles casi le cuesta la victoria.
Qué queda por jugar
Con rivales de la envergadura de Belgrano, Racing y el superclásico contra Boca Juniors en el horizonte, la presión sobre Ponzio es mayúscula. Si no logra corregir estos siete errores estructurales antes de los últimos partidos, la posibilidad de clasificar a la Copa Libertadores 2027 se vuelve cada vez más tenue.
Fuente: LDT – Deportes – ole

