Un grave escándalo sacude al Colegio San Pablo Apóstol, en la localidad de San Pablo, donde un grupo de alumnos realizó una protesta en la plaza frente al establecimiento para pedir la expulsión de un estudiante acusado de utilizar inteligencia artificial para manipular fotografías de sus compañeras y luego venderlas en la plataforma OnlyFans. Según los manifestantes, el número de imágenes involucradas ascendería a aproximadamente 270.
Denuncias previas y el hallazgo de las imágenes
De acuerdo con lo informado por la periodista Mariana Romero, de Tendencia de Noticias, algunos estudiantes aseguraron que las alumnas afectadas ya habían denunciado conductas inapropiadas del adolescente desde primer año. «Ellas contaron a las autoridades que el joven las tocaba, las golpeaba y las filmaba por debajo del delantal», relató un alumno que participó de la protesta. Ante esos reclamos, el sospechoso habría respondido que no existían pruebas para responsabilizarlo. «Ya se había comentado en los años anteriores con la directora de estudios, se les dijo lo que estaba pasando, y él en todo momento lo resaltó diciendo que no tenían pruebas, que no había forma de culparlo», agregó el joven.
La situación salió a la luz cuando un compañero encontró las imágenes en el celular del acusado. Según los testimonios, primero las habría compartido a cambio de dinero entre alumnos y luego las ofreció a personas ajenas al colegio mediante una página de OnlyFans. Otra estudiante, cuya identidad se mantiene en reserva, mencionó un episodio anterior vinculado a un video que el acusado habría grabado a escondidas de una prima. La joven aseguró que la víctima atraviesa un cuadro de ansiedad y ataques de pánico.
La protesta y el diálogo con las autoridades
La manifestación comenzó en la plaza ubicada frente al establecimiento. Los alumnos exhibieron carteles y luego intentaron dialogar con las autoridades. En el colegio estaban presentes Mercedes Rivero, representante del área de Educación del Arzobispado, y directivos de la institución. Tras un primer momento en el que no les permitieron ingresar, finalmente lograron reunirse. Sin embargo, los estudiantes denunciaron que las autoridades les comunicaron que no podían expulsar al adolescente y que le ofrecieron continuar las clases de manera remota. Frente a esa posibilidad, reclamaron que quienes no pueden asistir son las alumnas afectadas. «Él va a seguir con su vida, pero ellas van a cargar con esto toda su vida, con haber sido expuestas de esta manera», expresó una compañera.
La postura del colegio y las investigaciones en curso
Carlos Fernández, representante legal del colegio, señaló que los involucrados serían dos alumnos y explicó que la institución notificó a las autoridades correspondientes. Indicaron que intervienen el Ministerio de Educación, el Arzobispado, el Servicio de Asistencia Social Escolar (SACE) y el Gabinete Pedagógico Interdisciplinario (GPI). Fernández sostuvo que el colegio busca actuar con prudencia mientras trabajan los organismos competentes, y confirmó que el director se reunió con los padres mientras él mantuvo un encuentro con los estudiantes. Los adolescentes, por su parte, cuestionaron el desarrollo de esa reunión: una alumna dijo que en un primer momento los directivos no les permitieron hablar y que varios estudiantes debieron insistir para poder contar lo ocurrido.
El caso, que combina el uso ilegal de inteligencia artificial, la difusión no consentida de imágenes íntimas y una presuesta inacción escolar, ha generado una fuerte conmoción en la comunidad educativa de San Pablo. Se espera que los organismos intervinientes avancen en las actuaciones para determinar las responsabilidades y garantizar la protección de las víctimas.
Fuente: LDT G – Contexto Tucumán

