El peronismo tucumano atraviesa una nueva etapa de reconfiguración política y territorial. En ese marco, referentes de 17 comunas de la Sección Oeste manifestaron su intención de conformar un espacio propio dentro del Partido Justicialista, con el objetivo de afianzar una estructura organizativa y conseguir representación legislativa en las próximas elecciones provinciales. La iniciativa, que aún requiere el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo, se presenta como un instrumento de ordenamiento interno más que como una fractura dentro del oficialismo.
Un acople, no una disputa
Miki González, delegado comunal de San Pablo y Villa Nougués, explicó que la propuesta no busca competir con la candidatura principal de la sección. Según señaló, Sergio Mansilla es el candidato considerado «oficial» en el Oeste y el nuevo espacio funcionaría como un acople que acompañaría esa postulación. «Nosotros vamos como un acople», afirmó el dirigente, en declaraciones recogidas por la prensa provincial.
La aclaración resulta significativa en un contexto donde las internas del justicialismo suelen interpretarse como señales de ruptura. González buscó despejar cualquier lectura beligerante y subrayó que la iniciativa se enmarca en una lógica de construcción territorial, no de confrontación con las actuales conducciones seccionales.
El aval de Jaldo como condición sine qua non
El dirigente comunal también indicó que la iniciativa avanzará únicamente si recibe el visto bueno del gobernador Osvaldo Jaldo. La definición, por lo tanto, dependerá del respaldo político que el proyecto obtenga dentro del oficialismo provincial, lo que reafirma el carácter articulado de la medida y su subordinación a la estrategia global del gobierno tucumano.
Que la decisión final quede supeditada al jefe de Gabinete provincial sugiere que el espacio no nace como un actor autónomo sino como una herramienta de ordenamiento territorial inserta en la matriz del peronismo de gobierno. El rol de Jaldo como árbitro interno vuelve a quedar en evidencia.
Desmentida al vínculo con Monteros
En los últimos días circularon versiones que vinculaban la creación del espacio con el ministro del Interior, Darío Monteros, y con una supuesta disputa por la conducción de la Sección Oeste. Sin embargo, los referentes involucrados negaron categóricamente ese vínculo, en un intento por evitar que la iniciativa sea leída como un movimiento de desgaste interno o como una embestida contra figuras del propio gobierno nacional.
El listado difundido reúne a 19 dirigentes de 17 comunas. En Arcadia figuran Ana Herrera y Julio Maturana, mientras que por El Manantial aparecen Elena Serrano y Juan Bernard. La amplitud de localidades representadas le otorga al proyecto una base territorial considerable, aunque su viabilidad final dependerá de las definiciones que adopte la cúpula del PJ en las próximas semanas.
Implicancias y proyección
La conformación de este nuevo espacio se inscribe en una tradición del peronismo tucumano: la creación de estructuras seccionales que articulan representación legislativa con lealtad al gobierno de turno. Si el aval de Jaldo se concreta, el Oeste podría sumar una herramienta adicional de captación de votos y de disciplinamiento territorial de cara a los comicios provinciales.
El escenario, sin embargo, no está exento de tensiones. La negación del vínculo con Monteros revela la sensibilidad que despierta cualquier señal de fragmentación dentro del oficialismo. La política tucumana, históricamente atravesada por lógicas seccionales, volverá a poner a prueba su capacidad de articular diversidad sin que ésta se traduzca en fractura.
Fuente: LDT G – Contexto Tucumán

