La pasión por el fútbol que late en cada rincón de Lomas de Tafí se conecta hoy con la efervescencia del Mundial 2026, que nos tiene a todos pegados a la pantalla. Pero no solo la expectativa por los resultados genera comentarios entre los vecinos; las condiciones climáticas extremas se perfilan como un verdadero desafío para los protagonistas. Particularmente, el partido de cuartos de final entre Noruega e Inglaterra, que se disputará este viernes 11 de julio en Miami, se jugará bajo una advertencia de calor extremo, con temperaturas que podrían poner a prueba la resistencia de los atletas.
El imponente Hard Rock Stadium, en Miami Gardens, será el escenario de este crucial encuentro, que tiene su patada inicial prevista para las 17:00 hora del Este. Desde las 11:00 hasta las 19:00, rige una advertencia de calor en la ciudad, donde el índice de calor alcanzará valores cercanos a los 43°C (110F). Los pronósticos indican que a la hora del partido la temperatura rondará los 33°C (91F), con una humedad agobiante. Expertos advierten que estas condiciones podrían generar problemas de salud relacionados con el calor tanto para los jugadores como para los miles de hinchas presentes. Se recomienda una hidratación constante y ropa ligera para quienes asistan al estadio. Para más detalles sobre cómo afecta el calor extremo a los deportistas, puede consultarse aquí. El meteorólogo en jefe de WKBW-TV Buffalo, Aaron Mentkowski, quien colabora con la cobertura del Mundial, estará monitoreando este juego en la cobertura en vivo para detectar posibles retrasos por tormentas.
Este Mundial ha sido signado por un clima riguroso, posicionándose como la edición más cálida desde el Mundial de 1994, también disputado en Norteamérica. Una gran parte de los 104 partidos programados se están jugando o se jugarán con temperaturas superiores a los 32°C (90F). Además del calor, las tormentas eléctricas representan otro factor de riesgo logístico. El protocolo ante tormentas establece que un partido debe suspenderse si se detectan descargas eléctricas o relámpagos en un radio de ocho millas del estadio. Ya se vivió un antecedente el 22 de junio, cuando el choque entre Francia e Irak sufrió una interrupción de más de dos horas a causa de las inclemencias meteorológicas. El mencionado meteorólogo Aaron Mentkowski también se une a la cobertura en vivo para explicar lo que sucede durante los retrasos por tormentas.
Mientras los vecinos de Lomas de Tafí siguen cada jugada de la Copa del Mundo, la preocupación por el clima no es exclusiva de Miami. En Kansas City, donde Argentina se enfrentará a Suiza a las 20:00 hora local, también se esperan altas temperaturas, rozando los 30°C al inicio del partido en el Arrowhead Stadium. El impacto del calor y las tormentas es un factor constante que añade dramatismo a cada encuentro, manteniendo en vilo a los futboleros de todo el mundo, incluidos los de nuestro querido barrio. Los organismos internacionales están monitoreando de cerca la situación para garantizar la seguridad y el espectáculo, aunque el clima siempre tiene la última palabra en esta apasionante edición del Mundial.
Fuente: nytimes


