El césped del Camp se vistió de sol para recibir a una figura emblemática. En una mañana fresca pero llena de energía, Reinaldo Carlos Merlo, el hombre récord de River Plate con 563 presencias y un amor incondicional por la banda roja, ha vuelto a su hogar. Tras años alejado de los pasillos del club que lo vio nacer como profesional, el ‘Mostaza’ se suma al staff de las Inferiores, marcando el inicio de una nueva y emocionante etapa.
Un faro de experiencia para las futuras generaciones
Lejos de los banquillos de entrenador, Merlo asumirá un rol crucial en el acompañamiento y seguimiento de los jóvenes talentos, desde Novena hasta Cuarta División. Su misión: observar partidos, analizar entrenamientos y, sobre todo, identificar y potenciar los “mejores valores” que puedan llegar a vestir la camiseta de la Primera División. «Siempre pensando en la docencia de las formativas y por sobre todas las cosas, buscar los mejores valores para que puedan jugar en la Primera de River», declaró el ídolo, visiblemente entusiasmado con su flamante función. Estará bajo la coordinación general de Gabriel Rodríguez, sumando una voz de experiencia invaluable a la estructura formativa del club.
El regreso de Merlo trasciende lo meramente deportivo; es un fuerte componente simbólico. Entre 1969 y 1984, forjó una carrera de identificación total con River, sin vestir otra camiseta profesional. Ahora, más de dos décadas después de colgar los botines, tendrá la oportunidad de recorrer nuevamente los pasillos del club y estar cerca de aquellos que sueñan con seguir sus pasos. Su presencia no solo busca transmitir conocimientos futbolísticos, sino también inculcar la historia y los valores de la institución a los futuros profesionales. Para River, es una jugada maestra para acercar a sus juveniles a la esencia de lo que significa defender la camiseta millonaria.

