El escenario político nacional se prepara para un cierre de año de alta intensidad, con resonancias directas en distritos del interior como Tafi Viejo, donde la pulseada entre el oficialismo y la oposición define partidas presupuestarias y estrategias locales. El presidente Javier Milei tiene fijada su mirada en el Teatro Gran Rex para el próximo 8 de diciembre, fecha en la que planea presentar su libro «La moral en la política de Estado», una obra de tres tomos y 750 páginas que funcionará como plataforma doctrinaria para su búsqueda de reelección.
Tensión económica y fricciones internas
El lanzamiento no está exento de turbulencias. En las últimas semanas, el Gobierno ha transitado un clima de tensión entre el ala política, encabezada por Karina Milei y los Menem, y la facción económica liderada por Luis Caputo. El ministro de Economía ausentó a la reunión de gabinete aduciendo una enfermedad, aunque horas después participó de un streaming, generando especulaciones sobre la real salud del Gabinete nacional. Mientras tanto, Milei incorporó al economista Alberto Ades, en medio de un debate sobre indicadores de inflación que el propio Presidente cuestionó al señalar que «dan cualquier cosa».
El factor Iglesia y la estrategia opositora
La inminente visita del Papa a la Argentina se ha convertido en un campo de batalla simbólico. Desde la Casa Rosada buscan controlar la narrativa, pero una imagen amenaza con desbaratar los planes: la presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof junto al Pontífice en el Cottolengo Don Orione. Para el oficialismo, esa fotografía con personas con discapacidad representa un cimbronazo, especialmente tras los recortes en políticas sociales que generaron rechazo incluso en sectores liberales.
A su vez, la relación con la Iglesia muestra roces. Karina Milei habría impuesto un límite claro: el Papa no podrá salir al balcón de la Catedral Metropolitana para saludar a los fieles, reservando ese espacio exclusivamente para el Presidente. Esta decisión refleja la pulseada por el liderazgo simbólico en un país profundamente católico.
La oposición se reacomoda
Mientras el oficialismo afina su estrategia, la oposición traza sus propios movimientos. Sergio Massa evalúa lanzar su candidatura tras la partida del Papa, buscando capitalizar el fervor social. Por otro lado, la expresidenta Cristina Kirchner observa de cerca la interna libertaria y analiza medirse en una posible interna contra Kicillof. Patricia Bullrich, tras reunirse con Milei en Olivos, mantiene encendida la llama de su propia candidatura, condicionada a la existencia o no de PASO.
El tablero de cara a 2027 se presenta hiperfragmentado. Con la privatización de AySA en marcha y la pulseada por la ley de Tierras en la Corte Suprema, el Gobierno apuesta a consolidar su dogma, mientras la oposición espera que el descontento social emerja con la visita papal. El poder, finalmente, se seguirá dirimiendo en los grandes escenarios y en los balcones.
Fuente: LDT G – tucumandespierta

