En un mensaje de alto impacto geopolítico, el presidente Javier Milei anunció esta noche la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y el endurecimiento de sanciones contra empresas petroleras que operen en las Malvinas sin autorización argentina. Las medidas forman parte de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que será enviado al Congreso.
El desafío petrolero en aguas disputadas
Milei centró su advertencia en el proyecto Sea Lion, que planea comenzar extracción petrolera a 220 km de Puerto Argentino. «Si no actuamos ahora, en meses estarán apropiándose de nuestro petróleo», alertó. El yacimiento podría producir 50.000 barriles diarios durante 30 años, con reservas estimadas en 819 millones de barriles.
Tres ejes de la nueva ley soberana
El paquete legislativo incluye: 1) Sanciones más duras para empresas que operen sin autorización argentina, 2) Creación de un Consejo de Seguridad Nacional, y 3) Mayor protección para infraestructura crítica. «La prosperidad es condición para la seguridad, y la seguridad para la supervivencia», fundamentó Milei.
La base naval en Ushuaia busca consolidar a la Argentina como polo logístico del Atlántico Sur, fortaleciendo la presencia en una zona estratégica cercana a la Antártida y pasos interoceánicos. El Gobierno asegura que estas medidas complementan -no reemplazan- la vía diplomática.

