Milei condiciona la eliminación de retenciones al campo

En la 138° edición de la Exposición Rural de Palermo, celebrada el pasado domingo 20 de julio, el presidente Javier Milei marcó una postura determinante respecto a las demandas del sector agropecuario. Ante la exigencia de la Sociedad Rural Argentina (SRA) de eliminar las retenciones «para siempre», el mandatario advirtió que cualquier posible reducción de impuestos está directamente ligada al mantenimiento de un superávit fiscal sostenido. Este mensaje resonó entre los productores, quienes esperaban un anuncio más concreto sobre la flexibilización de cargas impositivas, un tema de vital importancia para la producción y el desarrollo económico nacional.

La declaración presidencial llega en un contexto donde el sector agropecuario, según el propio Milei, «todavía carga con el peso de las retenciones», aunque anticipó que se avanza «camino a terminar de liberarlos por completo». Sin embargo, la cautela del Ejecutivo fue evidente, especialmente tras las afirmaciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien días atrás descartó nuevos anuncios sobre una baja de retenciones, indicando que «los anuncios ya se hicieron en su momento». Esta dualidad entre la promesa a futuro y la prudencia fiscal actual genera incertidumbre en un eslabón clave de la economía argentina.

Análisis de la situación fiscal

El discurso presidencial, que tuvo lugar en la jornada en que la Sociedad Rural celebró sus 160 años, se centró en los «logros» de su gestión y la necesidad de proteger el equilibrio de las cuentas públicas. Milei reivindicó al campo como un «héroe» y actor fundamental, destacando que el «maldito cepo le quitaba al campo dos tercios de sus ingresos». Además, aseguró que la política ha castigado al sector durante 100 años con impuestos, cepos y cupos, prometiendo un futuro donde el agro «va a volar como nunca antes lo hizo en su historia» gracias a la libertad y el superávit.

A pesar del optimismo gubernamental sobre el superávit fiscal, los datos recientes de recaudación tributaria presentan un panorama más complejo. En junio, los recursos impositivos alcanzaron los 20,017 billones de pesos, lo que representa un incremento nominal interanual del 23,7%. No obstante, este porcentaje se ubicó por debajo de la inflación, implicando una caída real cercana al 7%. Esta merma en los ingresos fiscales genera dudas sobre la solidez del superávit, que parece sustentarse en un ajuste permanente más que en una verdadera expansión económica, lo que pone en tensión las promesas de desgravación con la necesidad de sostener las finanzas públicas.

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