En Lomas de Tafí, el ritmo no espera. Cada martes y jueves, el Salón SITRAVI se transforma en una pista donde los primeros pasos cobran vida gracias a Guillermo «Guille» Pérez Ordóñez, un profesor con 15 años de trayectoria que abre las puertas de la salsa y la bachata a quienes jamás se animaron a bailar. Con una premisa clara: comenzar desde cero y sin necesidad de pareja.
«Todos empezamos pensando que somos pataduras»
En diálogo con el programa Mediodías Taficeños de FM DALE, Ordóñez derribó mitos con una sonrisa. «Todos comenzamos así, pensando que somos pataduras, que no podemos bailar. Pero una vez que empezás, no salís más», aseguró el bailarín de 38 años, quien inició su camino a los 21 empujado por su familia. Su llamado es, sobre todo, a los hombres: «Nos está costando empujar un poquito al varón para que vaya», confesó.
Clases que son terapia y puerta a una comunidad
Para Ordóñez, bailar trasciende lo recreativo. «Para mí, la mejor manera, terapéuticamente incluso, es bailar. Te saca de foco de muchas cosas que tenés día a día», expresó. Su afirmación encuentra respaldo en estudios científicos, como un metaanálisis de la Universidad de Sídney que señala los beneficios del baile para la salud mental.
Pero el baile también construye comunidad. «Me dio amigos, me dio familia, me dio mucha amistad, me dio competición», enumeró el profesor, quien actualmente entrena a un grupo para el certamen regional y que competirá a nivel nacional a fines de noviembre.
Información práctica para animarse
El curso está diseñado para descomprimir la presión y enfocarse en el aprendizaje.
- Días y horario: Martes y jueves, de 20:30 a 21:30 horas.
- Lugar: Salón SITRAVI, en Lomas de Tafí (con estacionamiento).
- Nivel: Inicial, desde cero. No se requiere pareja.
- Valor: $40.000 mensuales.
- Requisitos: Ropa cómoda y zapatillas. «Como si fuesen al gimnasio», aclara Ordóñez.
Un punto de encuentro más allá del aula
Para poner en práctica lo aprendido, el profesor recomendó las clásicas reuniones de baile de los domingos en la Plaza Alberdi de San Miguel de Tucumán, un punto de encuentro de salseros que funciona desde las 19 hasta cerca de la medianoche. «Aprendan para que cuando vayan a la salsera pongan en práctica. Ese es el proceso», resumió.
La invitación final de Ordóñez, dirigida también a los conductores del programa que lo entrevistaron, fue una promesa de diversión y registro: «Vengan y hacemos un videito para subirlo». Una propuesta que invita a Lomas de Tafí a dejar de lado la timidez y moverse al compás.



