El Tribunal de Disciplina de la AFA dibujó el mapa de las sanciones tras la décima fecha del torneo Clausura, con un patrón que ya es habitual: aplicar suspensiones y, casi en simultáneo, abrir la puerta para reducirlas. La figura más resonante castigada fue Manuel Insaurralde, defensor de San Lorenzo, quien recibió dos fechas de suspensión por el planchazo sobre Santiago Ascacíbar en el clásico ante Boca. Sin embargo, el caso que ejemplifica la política actual del organismo es el de Franco Nicola, de Atlético Tucumán, a quien le dieron por cumplida una pena inicial de dos partidos.
Las suspensiones firmes y la sombra del indulto
Insaurralde se perderá los encuentros de San Lorenzo ante Defensa y Justicia, como visitante, y frente a Deportivo Riestra, en el Nuevo Gasómetro. La misma sanción de dos partidos recayó sobre Damián Sabatini (Gimnasia de Mendoza), Celias Adán Ingenthron (Platense) y Agustín Álvarez Martínez (Talleres), todos expulsados en esa jornada. Para ellos, la puerta de la reducción también está entreabierta. Desde 2025, la AFA implementó una discrecional política de acortar suspensiones tras el primer partido cumplido, una práctica que no suele ser acompañada de explicaciones públicas detalladas.
El precedente Nicola y la advertencia a un presidente
El ejemplo más claro de esta mecánica es Franco Nicola. El jugador de Atlético Tucumán había sido suspendido por dos fechas por un planchazo sobre Paulo Díaz (ex Martínez Quarta) de River, pero el Tribunal consideró cumplida la pena y lo liberó para el próximo partido ante Barracas Central. Esta decisión alimenta la expectativa de que Insaurralde y el resto de los sancionados puedan recibir un beneficio similar la próxima semana. Paralelamente, el Boletín oficial del Tribunal incluyó un requerimiento especial a Nicolás Russo, presidente de Lanús, para que amplíe su descargo en cinco días.
El expediente contra Russo no se originaría por sus duras críticas públicas al árbitro Germán Delfino, sino por una presunta infracción al Artículo 169 del Reglamento General de la AFA, que prohíbe terminantemente el ingreso de cualquier persona ajena al vestuario de los árbitros durante el partido. La investigación sugiere que el dirigente del Granate habría ingresado a ese espacio reservado, lo que constituye una falta grave. Este caso aparte muestra que, más allá de las sanciones a jugadores, el Tribunal también tiene bajo la lupa el conducto de los dirigentes en los estadios.
Fuente: LDT – Deportes – ole




