Con el ritmo de «Ji ji ji» de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota como banda sonora de fondo, más de 50 mil militantes colmaron este jueves el Hipódromo de Tucumán en el acto central del peronismo provincial por el 81° aniversario del Día de la Lealtad. El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó una jornada que combinó la celebración partidaria con un claro mensaje de campaña, delineando los ejes de su pelea electoral y desafiando a adversarios internos y externos.
Un acto-movilización con tono de campaña
La convocatoria, cifrada por la Policía en alrededor de 50 mil personas, sirvió al mandatario para exhibir músculo político en un año electoral clave. Desde el escenario, Jaldo no dudó en calificar la multitud como una prueba de la vigencia del peronismo tucumano. «Se nos pone la piel de gallina de ver esta multitud. ¡Hay peronismo para rato en Tucumán!», exclamó, para luego sentenciar: «¡Le vamos a inflar las urnas el 9 de mayo!». El acto trascendió la mera conmemoración para transformarse en un lanzamiento de campaña a gran escala, marcando el inicio de la contienda por la gobernación.
Críticas directas a la oposición y al PJ nacional
El discurso de Jaldo tuvo un tono beligerante hacia sus principales rivales. Sin nombrarlos directamente, sus dardos apuntaron al libertario Lisandro Catalán, al exgobernador Juan Manzur y a la conducción nacional del Partido Justicialista. Sobre Catalán, cuestionó su vinculación con la provincia: «Fíjense qué candidatos tiene la oposición. Hay uno que viene de Capital Federal cada dos semanas de turismo y, como si eso fuese poco, anda buscando un domicilio para justificar la residencia». Respecto de Manzur, quien realizó un acto paralelo, respondió a los rumores de una posible impugnación a su candidatura: «Tenemos otro candidato que anda juntando papelito por papelito para ver si a este gobernador lo pueden sacar de la cancha. Quiero decirle que junte los papelitos, pero el 9 de mayo Osvaldo Jaldo va a estar en las urnas».
La defensa de la autonomía provincial
Uno de los momentos más contundentes llegó cuando Jaldo se refirió a la relación con la cúpula del PJ a nivel nacional. Con una frase que resonó en toda la explanada, defendió la autonomía política de Tucumán: «A este gobernador nadie de Buenos Aires, sea del partido que sea, le va a venir a decir lo que tiene que hacer con su provincia. ¡Tucumán está primero!». Este planteo se inscribe en una interna más amplia que atraviesa al peronismo, donde las tensiones entre las dirigencias provinciales y la conducción nacional son cada vez más evidentes.
Pese al tono confrontativo, el cierre del discurso buscó un llamado a la unidad del espacio oficialista. Jaldo presentó la masiva convocatoria como un capital político a trasladar a las urnas y convocó a preservar la cohesión del peronismo tucumano de cara a los desafíos electorales. La jornada dejó en claro que la pulseada por la gobernación ya está en marcha, y que el acto del 17 de Octubre fue el disparador de una campaña que promete ser intensa y polarizada.
Fuente: LDT G – tucumandespierta




