La imagen dio la vuelta a Boedo y trascendió las redes: Facundo Farías caminando directo al vestuario, visiblemente enfurecido, tras ser sustituido por Rubén Darío Insua en el clásico ante Boca Juniors. Ese gesto de bronca, capturado por todas las cámaras, parecía marcar un punto de tensión entre el talentoso mediapunta y el experimentado técnico. Sin embargo, apenas unos días después, el «Gallego» dio una muestra más de su pragmatismo y audacia táctica: en los entrenamientos de cara al partido ante Defensa y Justicia, probó a Farías en una posición que el futbolista nunca antes había ocupado: la de doble cinco.
Un cambio radical de rol
Con la baja obligada de Manuel Insaurralde, expulsado en el partido contra Boca, Insua se vio forzado a rearmar el mediocampo. Lejos de optar por un reemplazo natural, el estratega sorprendió este miércoles en la práctica formal al ubicar a Farías en el centro de la cancha, compartiendo tareas de contención y creación. Una movida arriesgada, considerando que el jugador de 24 años se caracteriza por su desequilibrio en la última tercera parte del campo, pero que habla de la confianza del DT en la versatilidad y el buen pie técnico de su dirigido.
«Busqué refrescar el equipo con los cambios. Sobre su enojo, no le pregunté porque se fue al vestuario», había declarado Insua en conferencia de prensa tras el partido contra el Xeneize, quitando hierro al incidente. Su acción en el entrenamiento parece ser la continuación de ese mensaje: más allá de los gestos, lo que importa es el rendimiento dentro del rectángulo de juego y la disposición a cumplir con lo que el equipo necesite.
Antecedentes y el desafío inmediato
Esta no es la primera vez que Insua recurre a soluciones poco ortodoxas. En su ciclo anterior al frente de San Lorenzo, ya había utilizado a un jugador de características ofensivas como el «Perrito» Barrios en funciones de mediocampista central. La idea parece clara: aprovechar la calidad en el pase y la visión de juego incluso desde zonas más retrasadas, buscando una salida limpia y asociativa.
El ensayo con Farías como doble cinco se da en un contexto crucial. El Ciclón necesita imperiosamente volver a la victoria este sábado ante Defensa y Justicia, en el estadio Tito Tomaghello de Florencio Varela, a partir de las 14:45. El equipo aún no ha sumado sus primeros tres puntos bajo el mandato de Insua y requiere comenzar a escalar posiciones en la tabla del Torneo Clausura para aspirar a meterse en la lucha por los playoffs. La posible inclusión de Farías en un rol defensivo sería una apuesta alta, una jugada maestra o un error táctico, pero sin duda un movimiento que demuestra que el «Gallego» no teme innovar para revertir la situación.
Mientras tanto, el técnico sigue definiendo el resto del equipo. Para los dos puestos en el mediocampo, tiene tres candidatos: Ezequiel Herrera, Nicolás Tripichio y Mauricio Cardillo. Además, planteó el ingreso de Matías Reali para acompañar en ataque a Rodrigo Auzmendi y Alexis Cuello. Las decisiones finales se tomarán tras los últimos ensayos, pero una cosa ya es segura: todos en Boedo estarán pendientes de si Facundo Farías, del desplante a la reconversión, responde con fútbol a la insólita propuesta de su entrenador.
Fuente: LDT – Deportes – ole




