En un golpe de efecto político, las diez provincias del Parlamento del Norte Grande alzaron la voz contra el Gobierno nacional en un documento contundente que expone las grietas del modelo libertario. Reunidos en La Rioja, los gobernadores de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán trazaron una línea roja frente a lo que califican como «retraimiento del Estado federal», con datos alarmantes sobre el colapso industrial y social.
El grito del Norte: industria en emergencia
El manifiesto revela que la capacidad instalada industrial opera al 57%, con 97.000 puestos de trabajo perdidos desde diciembre. Casos emblemáticos como Coteminas (Santiago del Estero) o Karagozian (Tucumán) ilustran el derrumbe. «No hay federalismo cuando la industria vive su peor crisis histórica», sentenciaron, culpando a la apertura importadora y la falta de inversión.
Educación y rutas: los otros frentes de batalla
Las universidades emergieron como símbolo de la pulseada: «El equilibrio fiscal no puede lograrse a costa de la educación», exigieron, reclamando salarios dignos y fondos para investigación. En infraestructura, denunciaron que el 75% de las rutas nacionales están en estado «regular o malo», atribuyéndolo al «desmantelamiento de la obra pública». Un dato revelador: las tarifas energéticas acumulan un aumento del 966% en tres años, consumiendo hasta el 15% de un salario.
El gobernador Quintela (La Rioja) sintetizó el conflicto: «Nos eligieron para garantizar vida digna, no para administrar ajustes». La paradoja es evidente: varias de estas provincias sostuvieron votos clave del oficialismo, pero ahora advierten que «si la Nación ensordece, el Norte dialoga e integra». Un mensaje claro: la alianza tiene límites cuando el modelo afecta sus economías regionales.
Fuente: LDT G – tucumandespierta

