En la previa del Gran Premio de Brasil en Interlagos, el piloto de Alpine, Franco Colapinto, protagonizó un encuentro singular con tres fanáticos santafesinos que viajaron desde Esperanza en un Renault 6, popularmente conocido como «renoleta». El vehículo, bautizado «Alpine A527», lucía un ploteado con los colores del monoplaza del piloto, acompañado por las banderas argentina y brasileña.
Un encuentro fortuito con un giro inesperado
Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, los intrépidos dueños de la «renoleta», tenían como objetivo principal obtener un saludo de Colapinto. Sin embargo, la aventura tomó un rumbo mucho más emocionante cuando el piloto no solo se acercó a conocer el vehículo, sino que se animó a subirse y dar una vuelta por las calles de San Pablo. Los amigos explicaron el funcionamiento del auto a Colapinto antes de que tomara el volante, compartiendo así una experiencia que combinó la velocidad de la Fórmula 1 con el encanto de un clásico.
Lo que comenzó como una ocurrencia durante un asado entre amigos se materializó en un viaje por ruta hacia uno de los escenarios más importantes del automovilismo. Colapinto, ante la expectativa de una multitud de argentinos que lo alentarán, se permitió un respiro de la alta tecnología de la Fórmula 1 para disfrutar de la «renoleta», regalando a los tres santafesinos una anécdota imborrable.
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Fuente: LDT – Deportes – eltribuno


