El rugido de los motores en el legendario circuito de Monza fue el telón de fondo para la última práctica libre de la Fórmula 2, donde el argentino Franco Colapinto dejó claro que no está de paseo. A bordo de su monoplaza de Alpine, el joven piloto completó una sesión intensa, marcada por la búsqueda de la vuelta perfecta y la optimización del rendimiento de cara a la clasificación.
El Templo de la Velocidad, un desafío constante
La jornada en Monza, apodado el “Templo de la Velocidad”, presentó un panorama complejo. El tráfico en pista y la constante evolución de los tiempos exigieron a los pilotos una precisión milimétrica. Colapinto, tras una primera salida con neumáticos amarillos que incluyó un pequeño error en la chicana, demostró su capacidad de adaptación. Con el remolque de su compañero Pierre Gasly, logró posicionarse momentáneamente al frente del clasificador, marcando un tiempo de 1m23s766. Este inicio prometedor para Alpine, con ambos pilotos mostrando competitividad, generó expectativas.
Sin embargo, la sesión no estuvo exenta de altibajos. Tras una primera práctica libre positiva donde finalizó noveno, la segunda sesión presentó desafíos. Colapinto reconoció que el equipo dio un “paso para atrás”, perdiendo adherencia y encontrando el monoplaza más difícil de controlar. A pesar de estos inconvenientes, el piloto de Pilar logró ubicarse en el top 10 en la última práctica, quedando a solo 5 milésimas de su compañero Gasly y demostrando que, incluso en condiciones adversas, su ritmo es competitivo. La clave estuvo en el uso del compuesto blando (goma roja), que permitió a varios pilotos meterse en la lucha por los primeros puestos.
Mirando hacia adelante: Clasificación y Carrera
El cronograma apretado en Monza no da respiro. Tras las prácticas libres, la atención se centra ahora en la crucial sesión de clasificación, donde cada milésima cuenta para asegurar una buena posición de largada. El objetivo de Alpine, y de Colapinto en particular, es claro: meterse en la Q3 y luchar por sumar puntos importantes que impulsen su campaña en la categoría. El piloto argentino ha mostrado destellos de gran potencial, y este fin de semana en Italia podría ser la oportunidad para capitalizarlo y confirmar su talento en la “Máxima”. La carrera del domingo promete ser un espectáculo emocionante, con la incertidumbre propia de un circuito tan rápido y desafiante.

