En el marco de una reunión mantenida este miércoles con vecinos en el Centro Vecinal Barrio Kennedy, el Municipio de San Miguel de Tucumán presentó un plan integral de obras destinado a mitigar los anegamientos que afectan a los barrios Kennedy, Ampliación Kennedy y Modelo. La iniciativa busca dar respuesta a un problema histórico que se intensifica cada temporada de lluvias, afectando la calidad de vida de miles de residentes del noroeste de la capital.
Un diagnóstico anclado en el tiempo y la expansión urbana
El secretario de Obras Públicas, Claudio Bravo, fue contundente al explicar la raíz del problema: la infraestructura pluvial fue diseñada en 1965, bajo parámetros urbanos radicalmente distintos. El funcionario vinculó directamente el aumento del caudal con el crecimiento metropolitano, señalando que la expansión hacia el norte, incluyendo el desarrollo de Lomas de Tafí y el área de Tafí Viejo, generó una impermeabilización del suelo que colapsó el sistema original. «Se ha impermeabilizado el suelo y sale mucha más agua que lo que salía anteriormente», sostuvo Bravo en declaraciones a la prensa.
El informe técnico revela que el coeficiente de escorrentía pasó de 0,3 a 0,8, lo que implica que ante una lluvia similar, el caudal generado puede ser hasta tres veces mayor. Para hacer frente a este escenario, el Municipio proyecta un cambio de paradigma en el manejo hídrico, abandonando el concepto «sanitarista» de evacuar el agua lo más rápido posible, para adoptar un modelo de retención y liberación gradual.
Intervenciones estratégicas y limitaciones presupuestarias
El plan comprende seis puntos principales de intervención:
- Francisco de Aguirre: modificación de rejas e imbornales.
- Avenida América: mejora en captaciones para desviar mayor caudal.
- Plaza América: proyecto de una laguna de laminación para retener agua temporalmente.
- Colector Tagle, Colombia y Castro Barros: mejoras en captaciones.
- Parque Lineal: tres lagunas en serie a lo largo de 215 metros.
La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, aclaró que las obras buscan minimizar los daños, aunque no eliminarán por completo el riesgo frente a eventos meteorológicos extraordinarios. «La instrucción de la intendenta fue poder hacer algunas intervenciones que no van a evitar, si hay una lluvia muy fuerte, sufrir algunos daños, sino poder minimizarlos», expresó la funcionaria. Además, Bravo admitió que las restricciones presupuestarias obligan a ejecutar gran parte de los trabajos por administración, con recursos propios.
Por su parte, los vecinos recibieron la propuesta con expectativa. Dora Margarita Bermúdez, residente del barrio Kennedy, valoró las acciones emprendidas tras más de una década de reclamos. «Han limpiado las bocas tormentas y en esta reunión nos van a decir cómo va a continuar ese proyecto», comentó, destacando también la recuperación del centro comunitario para actividades deportivas y recreativas.
Fuente: LDT G – tucumandespierta

