La protección del medio ambiente en América Latina, una región que alberga el 40% de la biodiversidad mundial, se encuentra en una situación crítica. Un exhaustivo análisis de Mongabay Latam sobre las cuentas públicas de México, Perú, Colombia, Argentina, Ecuador y Bolivia durante los últimos 16 años (2011-2026) revela una alarmante realidad: los ministerios de Ambiente operan sistemáticamente con menos del 1% del presupuesto nacional. Esta falta de inversión, que contrasta con la riqueza natural de la región, pone en jaque la capacidad de los estados para enfrentar amenazas como las economías ilegales y el avance sobre ecosistemas vitales.
Prioridades Desdibujadas: El Ambiente, Último en la Cola
El estudio, que incluyó entrevistas a 31 exfuncionarios, investigadores y especialistas, concluye que la protección de la naturaleza ha sido relegada a un último escalón en las prioridades estatales. La inversión promedio en el sector ambiental en estos seis países no ha superado el 1% del gasto total, una cifra que los expertos califican como un “gravísimo error de concepción”.
“Nos encontramos en los niveles históricos más bajos del presupuesto nacional”, señala Gonzalo Vergez, coordinador de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AAdeAA), quien además advierte sobre el incumplimiento de metas climáticas y la exclusión de acuerdos internacionales.
La tendencia se agrava al comparar las asignaciones presupuestarias. Mientras carteras como Defensa, Economía o Trabajo reciben una porción considerable del pastel, el sector ambiental es sistemáticamente desfavorecido. En Argentina, por ejemplo, el Ministerio de Ambiente fue degradado a Subsecretaría en 2024, y según analistas, el país atraviesa “el momento más crítico de la historia ambiental”. En Ecuador, la fusión de ministerios y la drástica reducción presupuestaria han mermado la capacidad operativa, dejando miles de trámites sin atender.
Áreas Protegidas en Asfixia Presupuestaria
La situación es igualmente sombría para las agencias encargadas de las áreas naturales protegidas. A pesar de custodiar ecosistemas de valor incalculable, estas entidades reciben asignaciones marginales, a menudo por debajo del 0.08% del presupuesto nacional. Esto se traduce en un déficit crítico de guardaparques, un parque automotor obsoleto y salarios congelados, lo que facilita el avance de actividades extractivas y el crimen organizado.
En México, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) apenas recibe el 3.3% del presupuesto sectorial, mientras la infraestructura hídrica acapara el 82.7%. En Colombia, la situación de Parques Nacionales Naturales es un reflejo de la debilidad del financiamiento, con una ejecución presupuestaria deficiente que limita el cuidado de las 123 áreas protegidas del país.
La falta de inversión y la degradación institucional en países como Argentina, Ecuador y Bolivia, la reducción de recursos en México y la parálisis por falta de ejecución en Colombia dibujan un panorama de vulnerabilidad regional que compromete la biodiversidad, el agua, el clima, la seguridad alimentaria y los territorios ancestrales de América Latina.
Enlaces útiles
- ecosistemas que albergan el 40 % de la biodiversidad mundial
- al menos un guardaparque por cada 26 kilómetros cuadrados (2600 hectáreas) de área protegida
- un solo guardaparque debe patrullar 1385 kilómetros cuadrados
- según un análisis elaborado por la coalición Fuera Minería de ANP
Fuente: eldiarioar



