La historia de Lomas de Tafí es un relato de profunda transformación. Lo que hoy conocemos como el complejo habitacional más importante de Tucumán, hace poco más de dos décadas era un vasto territorio de quintas citrícolas y parcelas rurales en el distrito de Los Pocitos, al suroeste de Tafí Viejo. El horizonte estaba dominado por hileras de limoneros, muy lejos de la fisonomía actual con avenidas, comercios y centros de servicios.
El Nacimiento de un Megaproyecto Habitacional
La reconversión de estas tierras productivas cobró impulso en 2001, cuando el Estado provincial adquirió aproximadamente 399 hectáreas con el objetivo de paliar el déficit habitacional en la zona metropolitana norte. A finales de 2005, el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVyDU) puso en marcha el megaproyecto Lomas de Tafí. Este ambicioso plan preveía la construcción de cerca de 5.000 viviendas, distribuidas por sectores, e incluía la instalación de redes subterráneas de servicios, desagües pluviales y la mejora de la conectividad vial.
El Hito de las Primeras Viviendas y el Crecimiento Sostenido
El 29 de diciembre de 2008 marcó un punto de inflexión decisivo con la entrega formal de las primeras 600 viviendas, dando origen al emblemático barrio Lomas 600. Los adjudicatarios iniciales asumieron el reto de construir su vida en un entorno en plena consolidación, con terrenos aún por urbanizar y calles en proceso de desarrollo.
El crecimiento fue constante. Para enero de 2011, la urbanización ya albergaba a más de 1.300 familias. Paralelamente a la edificación de viviendas, se sumaron progresivamente establecimientos educativos de diversos niveles, postas sanitarias como la policlínica y el hospital modular, dependencias de seguridad, y una creciente red de emprendedores y comerciantes locales que aportaron autonomía y dinamismo a la zona.
Una Comunidad en Constante Evolución
A medida que se acerca la conmemoración de los 18 años de la llegada de sus primeros habitantes en diciembre de 2026, Lomas de Tafí exhibe una notable mutación socioespacial. Lo que alguna vez fue un paisaje de fincas limoneras, hoy se erige como una comunidad consolidada, forjada por el esfuerzo diario de miles de familias que continúan escribiendo la historia de su vecindario.



