Desde diciembre de 2023, el Gobierno de Javier Milei ha implementado una vasta cantidad de flexibilizaciones impulsadas principalmente por Federico Sturzenegger, quien, a la fecha, se ha convertido en uno de los ministros más cuestionados dentro de buena parte del oficialismo. Estas desregulaciones han tenido un impacto significativo en el bolsillo de los trabajadores y han generado preocupaciones en la salud y seguridad de los argentinos.
La cartera de Desregulación, bajo la órbita de Sturzenegger, reporta con orgullo la emisión de 719 normas de desregulación hasta el presente. Dichas normas han modificado o eliminado un total de 2.803 regulaciones preexistentes, abarcando 16.771 artículos. Gran parte de estas modificaciones se efectuaron a través del mega DNU 70/2023 y la Ley Bases, complementadas por sucesivas disposiciones de distintas carteras y organismos.
Estas flexibilizaciones se distribuyen en 11 grandes áreas, impactando diversos sectores de la vida nacional. La magnitud de estos cambios subraya la centralidad de este ministro, aun cuando algunas de sus propuestas han derivado en reveses políticos para el oficialismo, como lo evidenció la discusión fallida de la Ley de Tierras.
Áreas Clave de Desregulación
- Agroindustria (115 normas desreguladas)
- Finanzas y Mercado de Capitales (113 normas desreguladas)
- Comercio Exterior (106 normas desreguladas)
- Producción Nacional (94 normas desreguladas)
- Transporte (89 normas desreguladas)
- Bienestar Ciudadano (61 normas desreguladas)
- Salud (40 normas desreguladas)
- Cultura, Turismo y Deporte (31 normas desreguladas)
- Energía (31 normas desreguladas)
- Empleo y Regulación Laboral (24 normas desreguladas)
- Sector Inmobiliario (14 normas desreguladas)
Más allá de la cantidad de normas, el análisis se centra en el impacto concreto de estas desregulaciones en la calidad de vida y la economía de los ciudadanos, así como en los potenciales riesgos para la salud y la seguridad.
Salud y Prepagas: Un Caso Emblemático
Uno de los ejemplos más contundentes de estas desregulaciones se observa en el sector de la salud y las empresas de medicina prepaga. En febrero de 2024, como parte de la reglamentación del DNU 70/2023, la Superintendencia de Servicios de Salud perdió su facultad para establecer valores máximos en los aumentos de las cuotas. Esta medida derivó en incrementos tan pronunciados que el propio Gobierno se vio compelido a denunciar una posible “cartelización” del sector ante la Justicia, aunque no se restableció la regulación de los valores.
Según datos relevados por el Instituto Argentina Grande, las cuotas de las prepagas acumularon un aumento del 417% durante la gestión de Milei, superando ampliamente la inflación acumulada del mismo período, que fue del 293%. Este diferencial significativo ha provocado que 742.000 personas adicionales hayan tenido que recurrir exclusivamente al sistema de salud público, sobrecargando aún más una infraestructura ya tensionada.

