¡Qué largada, pibes! Este sábado 4 de julio, en el mítico circuito de Silverstone, el rugir de los motores trajo una ráfaga de esperanza albiceleste que nos hizo saltar del sillón a más de un futbolero en Lomas de Tafí. Franco Colapinto, nuestro crédito en la Fórmula 1, volvió a regalarnos una salida sencillamente espectacular en la carrera Sprint del Gran Premio de Gran Bretaña. Partiendo desde el puesto 14°, el bonaerense puso alma y garra para devorarse cuatro posiciones de un plumazo, demostrando una vez más que su muñeca es de las mejores de la categoría. La expectativa era tremenda, la ilusión, alta. Sin embargo, el destino le tenía reservada la misma frustración de siempre: el talento puro chocó de frente con las limitaciones de una máquina, el Alpine, que, lamentablemente, no estuvo a la altura del desafío.
Así fue, che. Después de la bronca en Austria, donde Colapinto había señalado problemas con el boost que le impidieron una buena salida, en Silverstone se encargó de acallar cualquier duda. Con una reacción descomunal, superó a los Audi de Gabriel Bortoleto y Nico Hulkenberg, y también a Arvid Lindblad (Racing Bulls) e Isack Hadjar (Red Bull). Fue un arranque de esos que erizan la piel, que te hacen gritar frente al televisor, al mejor estilo de un gol agónico en tiempo de descuento. Ni bien arrancó la carrera, la red se llenó de comentarios que destacaban su habilidad, un verdadero relámpago en el asfalto. Miren esta joyita para revivir ese momento: La largada de Franco Colapinto en la Sprint del GP de Silverstone. Ganó 4 posiciones. Qué gran largador es.
Pero como dice el dicho, «no todo lo que brilla es oro». Aunque su compañero de equipo, Pierre Gasly, también tuvo un buen inicio, la cruda realidad de Alpine pegó como un cachetazo. Los monoplazas franceses simplemente no tenían el ritmo. Vuelta tras vuelta, lo que se había ganado con talento y audacia se fue perdiendo por la falta de velocidad. Gasly, que llegó a estar octavo y rozando puntos, terminó 11°, y nuestro Franco se ubicó 12°. La frustración es palpable en sus palabras: «Los Racing Bulls están en otra categoría, parece que tienen mucho más grip (agarre), que anduvieran con gomas blandas, es una locura. Hice una buena largada, creo que fue lo mejor de la carrera». Es la eterna batalla del piloto contra el auto, un pibe con todas las condiciones que no tiene la herramienta para pelear de igual a igual. Aquí un poco más de cómo se vivió el arranque: ¡HAMILTON MOVIÓ BIEN Y ES PUNTERO EN EL ARRANQUE DE LA SPRINT EN SILVERSTONE!🇦🇷 COLAPINTO SUBIÓ DE LA P14 A LA P11📺 #BritishGP | Toda la temporada de #F1 por #DisneyPlus Plan Premium
Y esto, vecinos de Lomas de Tafí, nos pega directamente al corazón. Porque acá, en el barrio de Tafí Viejo, la pasión por el deporte es como el aire que respiramos. Sea fútbol, automovilismo o lo que sea, la garra argentina que Colapinto demuestra en cada largada nos representa. Pero también nos genera esa bronca, esa impotencia de ver cómo el talento individual a menudo se ve aplastado por el poderío de las grandes estructuras o, en este caso, por una máquina que no acompaña. ¿Hasta cuándo tendremos que conformarnos con ver a nuestros deportistas brillar a medias por falta de apoyo o de las mejores herramientas? La pasión la ponemos nosotros, la entrega la ponen ellos, ¿y el resto? Es una pregunta que nos hacemos al final de cada carrera, al final de cada campeonato, y que debería hacernos reflexionar a todos sobre qué podemos hacer para que la calidad argentina no se quede solo en un «hubiera sido». ¡A seguir apoyando al pibe, que ganas y talento le sobran!
Fuente: Olé Deportes


