Mbappé roza el récord de Messi y Francia triunfa tras 131 minutos de lluvia en Filadelfia
El miércoles 22 de junio se jugó, bajo una tormenta histórica, el encuentro más largo de la Copa del Mundo: Francia venció 3-0 a Irak después de una pausa de 131 minutos por fuertes lluvias y descargas eléctricas en el Lincoln Financial Field de Filadelfia.
Kylian Mbappé anotó dos veces, elevando su total a cuatro goles en el torneo y a 16 en la historia de los mundiales, quedando a sólo dos tantos del récord de Lionel Messi, quien más temprano batió a Austria con dos tantos.
La mitad del partido se cerró a las 17:49 (hora local), cuando Francia lideraba 1-0. Los árbitros ordenaron a los espectadores refugiarse en los pasillos del estadio y el juego no pudo reanudarse hasta las 20:00, cuando la lluvia disminuyó lo suficiente para permitir la continuidad. En el intervalo, el técnico de Irak, Graham Arnold, se ocultó bajo una lona para proteger sus notas de juego; en la segunda mitad, por primera vez en este mundial, no se concedió un descanso de hidratación.
El triunfo se selló con un tercero de Ousmane Dembele, su primer gol en una Copa del Mundo, y la victoria quedó registrada casi cuatro horas después del pitido inicial.
¿Qué significa este episodio para los vecinos de Lomas de Tafí?
En la avenida Jaldo, donde los pibes suelen armar sus propios partidos de potrero, la noticia se comenta ya como una lección de resistencia. La demora y la lluvia recuerdan los aguaceros que, a veces, inundan la calle Martín Blanco y obligan a los vecinos a buscar refugio bajo los techos de los bares de la zona. La capacidad de los futbolistas franceses para mantener la concentración pese al embate del clima ofrece un ejemplo de disciplina que podría inspirar a los equipos locales, como el Club Lomas United, que se prepara para los torneos de la liga regional.
Un debate inevitable
El episodio plantea la polémica sobre la idoneidad de los estadios al aire libre en un torneo que se celebra en pleno verano norteamericano. Mientras la FIFA argumenta que la infraestructura es suficiente, la prensa local exige que se revisen los protocolos de seguridad y se consideren cubiertas temporales, como las que se instalaron en la cancha del colegio Joaquín V. González de Tafí Viejo durante el último campeonato municipal.
En Lomas de Tafí, donde la pasión por el fútbol es tan intensa como la de cualquier capital, el recordatorio es claro: la lluvia puede retrasar el juego, pero nunca apagará la llama del hincha. Sólo queda esperar que la próxima tormenta sea sólo un tema de conversación y no una interrupción de la fiesta mundialista.


