La calle Rosario Timoteo Vildoza, es una de las las importantes recorre de Sur a Norte todo Lomas de Tafí, desde Parte Sur hasta el Sector 19

Nació en Tafí Viejo un 24 de enero de 1918, sus padres un monterizo don José Lorenzo Vildoza y una taficeña doña Juana Aurelia Tarque,  recuerda a su madre con nostalgia y relata anécdotas como las que ocurrían para la fiesta de San Juan, las empanadas para todos los  que visitaban la casa ese día. Era un trabajo de toda la familia, los niños y los jóvenes se encargaban de acarrear la leña, mucha leña, para hacer el fuego.

Se celebraba San Juan al grito de ¡Viva San Juan!, y preparaba un “quiquirimichi”, que consistía en alpamato, menta, otros yuyos, alcohol azúcar y un poquito de azúcar quemada. A todo el que llegaba se le convidaba una copita y dicen que era muy “agarrador” y el que tomaba unas cuantas  después le costaba un poco pararse, pero, era San Juan y él perdonaba todo.

Bajo el cielo taficeño, aprendió a amar la Patria y las costumbres de nuestra tierra, este noble sentimiento se convirtió en verso cuando este hombre sencillo llegó a la edad de 20 años, su inspiración y modelo nacieron de los programas radiales que en su juventud solía oír con pasión y fue su inspirador, ese pionero del recitado gauchesco que se llamó Fernando Ochoa, desde allí, comenzó a sentirse atraído por  ese arte.

Amante del folclore, inspirado a la vez por su padre que solía fabricar cajas chayeras, con ellas, se acompañaba para cantar bagualas, vidalas, arribeñas, y dicen que tenía muy linda voz. Aprovechaba la licencia del ferrocarril  y se iba al Norte, al Río Piedras, en Salta, a las famosas carpas salteñas, y siempre acompañado de su esposa. Cuenta una anécdota que una vez, estando en Río Arias, estaba una coplera con su cajita y con el permiso de su mujer se le acerco también con su caja par cantarle una copla que decía así:

  “Quisiera pasar el río / sin que me sienta la arena / Al diablo ponerle grillos / y a tu amor una cadena”.

A lo que la coplera le responde:

“Caranchi de otro lugar / en Busca i´ carne has “venio” / la carne ya tiene dueño / Caranchi ya ti jodío”.

Según recordaba don Rosario, sus primeros encuentros con el público a través de la poesía fueron con la academia de don Juan Clemente Álvarez, quien lo invitó a formar parte de su conjunto cuando lo escuchó diciendo algunos poemas en los Talleres. Allí se hace amigo del “Flaco” Falci, humorista y bailarín del conjunto de don Juan cuando se inaugura la iluminación de la Avda. Alem, que en esa época era con corriente continua, tenía en ese entonces 26 años. Allí, se realiza su primera actuación ante el numeroso público que se reunía para esos eventos.

Con su caballería gaucha y su poesía, recorrió casi todo el país,  con una vida llena de recuerdos y anécdotas, dueño de una memoria incomparable, deleitándonos en nuestras fiestas oficiales y en las que participaba como invitado de honor, con su incomparable decir del verso criollo, un arte casi olvidado que renacía cada vez que su potente voz se elevaba con su inolvidable “¡¡Viva La Patria!!”. Don Timoteo Rosario Vildoza, un verdadero orgullo de nuestro Pueblo fue un permanente colaborador de la Dirección de Cultura  de la Municipalidad de Tafí Viejo.