La memoria arquitectónica de Tucumán no se cuida sola. Detrás de cada fachada centenaria hay un equipo de especialistas que analiza, debate y decide cómo preservar el legado sin congelarlo en el tiempo. Esta semana, la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural (CPPC) volvió a reunirse en el Salón de Usos Múltiples del Ente Cultural para seguir avanzando en el tratamiento de proyectos que buscan poner en valor los bienes patrimoniales de la provincia.
Un edificio con historia bajo la lupa
Uno de los puntos centrales de la jornada fue el análisis del proyecto de obra correspondiente a la Comisaría Seccional 2ª, ubicada en Buenos Aires 479, en pleno centro de San Miguel de Tucumán. Este inmueble ya cuenta con una declaratoria como bien patrimonial provincial, lo que significa que cualquier intervención debe respetar su valor histórico y arquitectónico. La discusión no es menor: cómo adaptar un espacio que sigue en uso sin perder su esencia.
El encuentro estuvo encabezado por la presidenta del Ente Cultural y de la CPPC, Prof. Sandra E. Maldonado, quien estuvo acompañada por el director de Patrimonio Cultural, Carlos Piñero; el legislador Raúl Roberto Moreno; la directora de la DAU, Ing. Beatriz Monasterio Soria; y el subdirector de la DAU, Arq. Alberto Barrera. También participaron representantes de la Universidad Nacional de Tucumán, la Comisión Nacional de Monumentos, la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino y el área legal de la Dirección de Patrimonio Cultural.
Articulación interdisciplinaria: la clave del cuidado patrimonial
Estas reuniones periódicas no son simples trámites burocráticos. Son el espacio donde confluyen miradas de arquitectos, historiadores, abogados y funcionarios para construir criterios compartidos. La conservación del patrimonio no es una tarea solitaria: requiere que cada actor entienda el valor de lo que se protege y las necesidades de la comunidad que lo habita.
Más allá del caso puntual de la comisaría, la CPPC sigue trabajando en una agenda que abarca desde casonas históricas hasta sitios arqueológicos. Cada proyecto que llega a la comisión es una oportunidad para reafirmar que la identidad tucumana se construye también desde los ladrillos y las molduras que resisten el paso del tiempo.
Para los vecinos de Tafi Viejo y de toda la provincia, estas decisiones pueden parecer lejanas, pero impactan directamente en el paisaje cotidiano y en la forma en que las futuras generaciones se relacionarán con su historia. La preservación no es un lujo: es una forma de decir quiénes fuimos y quiénes queremos ser.
Fuente: LDT G – Ente Cultural Tucumán – Noticias


