El viernes 16 de octubre, el Centro de Atención Primaria de la Salud (Caps) Dr. Federico Leloir, ubicado en la localidad de Los Gutiérrez, Alderetes, llevó adelante una jornada comunitaria que trascendió la promoción sanitaria convencional. En el marco del Día de la Madre y de las actividades de Octubre Rosa, el efector combinó acciones de prevención del cáncer de mama con un reconocimiento emotivo a dos madres cuyas historias reflejan el rol decisivo del primer nivel de atención en la salud pública tucumana.
Salud pública con rostro humano
El Caps Leloir brinda cobertura a una población de casi 14.000 habitantes y opera de lunes a sábado, en el horario de 7 a 19, con prestaciones médicas, psicológicas, obstétricas y de vacunación. Su equipo también gestiona turnos protegidos y realiza el seguimiento de pacientes que requieren atención de mayor complejidad, articulando con hospitales de referencia. La jornada se enmarca en las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, orientadas a fortalecer la cercanía del sistema con las familias.
La directora del efector, doctora Carla Sánchez, explicó que la iniciativa surgió a partir de las acciones de concientización por Octubre Rosa y de la voluntad de reconocer a dos madres que atravesaron situaciones complejas junto a sus hijos. «Sus hijos fueron diagnosticados con patologías poco frecuentes y pronósticos desalentadores. Sin embargo, con una lucha constante y el apoyo incondicional de nuestro equipo, salieron adelante», relató la profesional, quien además enfatizó que «un diagnóstico de discapacidad no define el destino de un niño».
Rocío y Gael: la lucha desde los 17 años
Rocío es madre de Gael, de 6 años, quien nació de manera prematura extrema a las 26 semanas de gestación y presentó hidrocefalia, retinopatía y secuelas motrices. Frente a un panorama inicial adverso, encontró en el equipo del Caps un sostén fundamental. «Cuando salí de la Maternidad con 17 años no sabía qué hacer ni a dónde ir. Aquí, en el Caps Leloir, las chicas de enfermería y la doctora Carla me ayudaron muchísimo», compartió emocionada. Hoy, Gael camina, asiste a una escuela común y es descripto por su madre como «un luchador inmenso».
Karen y Zoe: el valor de no sentirse sola
La otra historia reconocida fue la de Karen, madre de Zoe, de 3 años, diagnosticada con agenesia del cuerpo calloso y retraso madurativo. La joven madre recordó las dificultades atravesadas durante la internación de su hija en neonatología, donde le indicaban que la niña no se alimentaría por sí sola ni caminaría. «Cuando llegué perdida a este Caps, las doctoras y enfermeras fueron un amor y nos dieron toda la contención», relató. Hoy, Karen celebra los avances de Zoe y define el acompañamiento recibido como «un milagro muy buscado».
Las trayectorias de Rocío y Karen evidencian el valor de una atención sanitaria que excede la consulta médica para abarcar las dimensiones emocionales y sociales de cada familia. La articulación con hospitales de mayor complejidad, la gestión de turnos prioritarios y el seguimiento cercano constituyen herramientas esenciales del modelo tucumano de salud comunitaria, capaz de acompañar a niños con patologías complejas y favorecer su desarrollo e integración plena.
Fuente: LDT G – comunicaciontucuman



