La atmósfera en Núñez es de presión pura, la que solo generan las últimas oportunidades. River Plate, con su técnico Leonardo Ponzio al mando, encara este domingo una verdadera final anticipada cuando visite a Belgrano en el estadio Mario Alberto Kempes, por la fecha 13 del Torneo Clausura 2026. Con la urgencia clavada en el pecho y la necesidad imperiosa de sumar de a tres, el León armó una lista de convocados que trae una bocanada de aire fresco: la vuelta de Marcos Acuña.
La gran baja que no será: el alivio de Acuña
La noticia que recorre los pasillos del Monumental es alentadora. Marcos ‘El Huevo’ Acuña, tras el fuerte pisotón que sufrió en el empeine frente a Sarmiento y que lo tuvo bajo observación, superó todas las dolencias. El campeón del mundo en Qatar 2022 entrenó con normalidad junto al grupo y demostró que está listo para el compromiso en Córdoba. Su presencia no es un dato menor; es un símbolo de experiencia y garra para un equipo que necesita líderes en la cancha.
Con los pasajeros confirmados rumbo a Córdoba, el gran enigma que maneja Ponzio con celo profesional es el once inicial. El cuerpo técnico analiza variantes para intentar darle un vuelco anímico y futbolístico a un equipo que viene mostrando desajustes, especialmente en la última línea y en la falta de contundencia ofensiva. Allí emerge con fuerza el nombre del juvenil Lautaro Pereyra, quien con sus últimas dos buenas actuaciones pide un lugar en el mediocampo desde el arranque.
Un partido con sabor a definición
El escenario para River no admite grises. El equipo está obligado a ganar sí o sí en Córdoba para mantenerse con vida en la lucha por el Clausura y, lo que es quizás más importante, para no despegarse de la tabla anual que define los clasificados a la próxima Copa Libertadores. Cada punto perdido en este tramo final es un golpe directo a los objetivos institucionales. Por eso, el partido ante Belgrano trascendió hace rato la categoría de ‘uno más’; es un punto de inflexión.
La lista de convocados refleja esta mezcla de urgencia y apuesta. Ponzio mantiene el núcleo duro de experimentados como Nicolás Otamendi, Ángel Correa y Rafael Santos Borré, pero también incluye a jóvenes como Pereyra que pueden aportar la chispa que el equipo necesita. El mensaje es claro: en River ya no hay tiempo para especulaciones. Solo queda salir a la cancha del Kempes, con la camiseta pesando un poco más, y demostrar que todavía hay fe para pelear por todo.
Fuente: LDT – Deportes – ole

