El fútbol amateur, ese refugio de fin de semana donde la pasión no entiende de edades, está de luto. La seguidilla de cuatro muertes súbitas en Salta entre agosto y octubre encendió las alarmas en todo el país, incluyendo a las ligas de barrio de Tafi Viejo, donde el fenómeno de las categorías Veteranos y Súper Veteranos vive su hora de gloria y, ahora, también de profunda preocupación. Los protagonistas de estas tragedias tenían entre 36 y 63 años, y cayeron en plena acción o apenas terminado el encuentro.
Tragedias en la cancha: el repaso de los casos
El primer caso se dio en agosto, en Tartagal, donde Moisés Orlando Cedeño Jiménez, de 36 años, se descompensó durante un partido. A pesar de los intentos de reanimación de sus compañeros, no logró sobrevivir. En septiembre, la conmoción cruzó la línea de cal y llegó al ambiente artístico con el fallecimiento de Lucas Montanaro, tecladista de 36 años, tras un partido recreativo. Octubre sumó dos nuevas víctimas: un hombre de 63 años en la Ruta 99 y Jorge Abelardo Mendoza, de 48, quien se descompensó tras finalizar su encuentro en Chicoana.
El diagnóstico del corazón: qué pasa después de los 40
Para entender qué pasa en el campo de juego, hay que escuchar a los que saben del músculo más importante del cuerpo. El cardiólogo Nicolás Igarzábal, en declaraciones a la prensa, fue contundente: «Después de los 40 años cambia la prevalencia de estas enfermedades y toman mucho más peso las obstrucciones coronarias por placas de colesterol». El especialista advirtió que el primer síntoma puede ser directamente un infarto, por lo que sentirse en forma no es sinónimo de estar sano.
La prevención es el mejor delantero que un equipo puede tener. Antes de amarse los botines, hay que chequear el motor. El médico recomendó prestar estricta atención a los siguientes factores de riesgo que no deben pasarse por alto:
- Presión arterial
- Colesterol
- Glucemia
- Peso corporal
- Tabaquismo
- Antecedentes familiares
La respuesta ante la emergencia también define el partido. Reconocer rápidamente una descompensación, iniciar maniobras de RCP de inmediato y contar con un desfibrilador externo automático (DEA) en las canchas de Tafi Viejo y el país ya no es un lujo, sino una necesidad de vida o muerte. Retomar el deporte tras años de inactividad exige una visita previa al consultorio; el amor por la camiseta no puede ir en detrimento de la salud.
Fuente: LDT – Deportes – eltribuno

