El Monumental se prepara para un partido cargado de nostalgia y urgencia. Este sábado 2 de noviembre, a las 21:30, River Plate recibirá a Estudiantes de Río Cuarto en un duelo del Torneo Clausura que marca el regreso del equipo de Leonardo Ponzio a la competencia oficial después de 21 días. Pero más allá de los tres puntos en juego, el encuentro revive un capítulo histórico: la última vez que el Beto Alonso, una leyenda viva del club, jugó en Núñez con la camiseta de River.
Un viaje en el tiempo hasta 1984
Habrá que remontarse 42 años para encontrar la última visita de Estudiantes de Río Cuarto al estadio de River. Fue un 18 de marzo de 1984, en un partido que significó el regreso de Norberto Alonso a la institución para iniciar su tercer y último ciclo como jugador. Aquella tarde, con Luis Cubilla en el banco y un equipo que ya esbozaba la grandeza que llegaría en 1986, River se impuso por 3-2. El Beto, justamente, fue uno de los goleadores, acompañado por Américo Gallego y Alfredo De Los Santos. En esa formación también estaban Nery Pumpido y un joven Enzo Francescoli.
La conexión entre aquel partido y la gloria futura es innegable. Cuatro de los titulares de ese día –Pumpido, Gallego, Roque Alfaro y el propio Alonso– serían luego campeones de la Copa Libertadores 1986. El partido de este sábado, por lo tanto, no es solo un partido de liga; es un puente entre dos épocas, un recordatorio de los cimientos sobre los que se construyó una de las mejores etapas de la historia millonaria.
Obligaciones diametralmente opuestas
Mientras la memoria viaja al pasado, el presente impone realidades concretas y apremiantes. Para River, el objetivo es claro: sumar de a tres para seguir escalando en la tabla anual y asegurarse un lugar entre los ocho mejores de su zona, clave para las aspiraciones a largo plazo. El equipo viene de un parón y necesita retomar la senda de los triunfos con contundencia.
Para Estudiantes de Río Cuarto, la visita al Monumental es una cuestión de supervivencia. El equipo cordobés llega inmerso en una lucha feroz por no descender. Su destino no depende únicamente de lo que haga en Núñez, sino también del resultado del partido que Aldosivi y Sarmiento disputarán el viernes anterior. Un escenario complejo que podría dejarlos con la obligación de ganar en el fortín de River para mantener viva la esperanza.
El historial favorece ampliamente al local. En los dos únicos enfrentamientos previos en Córdoba, River no perdió: un empate 2-2 en 1984 y una victoria 2-0 en 2026, ya con Eduardo Coudet como técnico. Este sábado, con el Monumental como testigo, se escribirá un nuevo capítulo de una rivalidad con décadas de distancia, donde el peso de la historia y la presión del presente prometen un espectáculo de alto voltaje.
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Fuente: LDT – Deportes – ole

