Desde Tafi Viejo, la mirada del fútbol nacional se posa sobre el imponente Estadio Monumental, escenario que se prepara para vivir una jornada de contrastes. Estudiantes de Río Cuarto volverá a pisar el césped de Núñez por primera vez desde el recordado Campeonato Nacional de 1984. Sin embargo, la visita del conjunto cordobés no tiene aroma de fiesta, sino de desesperación. Con la soga al cuello y el descenso a la Primera Nacional acechando, el León llega a Buenos Aires obligado a un auténtico milagro matemático.
Una realidad que duele y atormenta
Los números del equipo dirigido por el Yagui Forestello son el reflejo más crudo de un calvario deportivo. La temporada los encuentra últimos en ambas tablas y prácticamente condenados. Antes de viajar, Matías Valenti, una fija en el fondo del equipo, dio la cara ante los micrófonos y no esquivó la autocrítica sobre el mal momento que los dejó al borde del abismo.
- Puntos en el año: Apenas 11 unidades en 27 partidos jugados.
- Campaña: Cinco puntos en el Apertura y seis en el Clausura.
- Racha negativa: 10 partidos consecutivos sin conocer la victoria.
- Saldo general: Dos triunfos, cinco empates y 20 dolorosas derrotas.
«Nos atormenta a todos porque todos estamos en el mismo barco», admitió con crudeza el defensor, quien también pasó por Independiente Rivadavia. En un análisis frío de la situación, Valenti reconoció que «nos están costando caro los errores» en un contexto donde al equipo le cuesta demasiado sumar de a tres.
La ilusión de un batacazo histórico
A pesar de que el presente es complejo y el margen de error es nulo, asoma el orgullo y la ilusión de dar el gran golpe. Le quedan apenas cinco finales en el calendario para aferrarse a la salvación. Valenti, asumiendo su rol de referente, se entusiasmó con la magnitud del cruce: «Este partido tiene un condimento especial, por el plus que le da River. Estamos más a la expectativa de lograr algo muy importante para el club».
La presión es absoluta, pero la esperanza sigue latente. Lejos de achicarse ante la jerarquía del Millonario, el defensor redobló la apuesta y visualizó un escenario soñado: «Una victoria contra River sería algo histórico. Se puede dar. Hemos competido y lograr esta hazaña nos puede dar un envión para lo que queda de torneo».
Para que ese sueño se vuelva realidad en el escenario donde Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina, saben que deberán rozar la perfección. Por eso, Valenti dejó un mensaje claro para sus compañeros de cara a los 90 minutos decisivos: «Vamos a tener que hacer un esfuerzo más y estar aún más concentrados, con compromiso y responsabilidad». El Monumental espera, y el fútbol siempre tiene reservado un espacio para las sorpresas.
Fuente: LDT – Deportes – ole

