El fútbol argentino nunca regala un centímetro y el empate 2-2 entre Boca e Instituto en el estadio Mario Alberto Kempes fue una prueba cabal de ello. Más allá de los goles y de la preocupación instalada por el estado físico de Leandro Paredes con vistas a las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama, la gran controversia de la jornada estuvo protagonizada por Matías Gallardo y una acción desmedida que rápidamente se viralizó.
Tensión en la banda: el momento del impacto
Corrían apenas 20 minutos de la etapa inicial cuando Leonel Flores, una de las mayores promesas surgidas de la cantera xeneize con reciente paso por la Selección, intentó desbordar a pura velocidad sobre el andarivel derecho. En ese instante, Matías Gallardo se arrojó al piso con vehemencia. Aunque el mediocampista de La Gloria logró conectar parcialmente el balón, el envión arrastró su pierna derecha y terminó impactando con dureza el tobillo izquierdo del atacante boquense, quien quedó tendido revolcándose sobre el césped cordobés.
La jugada no tardó en levantar protestas inmediatas desde el banco de suplentes de Boca. Sin embargo, el arbitraje encabezado por Leandro Rey Hilfer quedó en el centro de los cuestionamientos debido a la falta de sanción disciplinaria; tras el banderazo del asistente, la acción se reanudó sin que mediara siquiera una tarjeta amarilla para el volante, dejando una sensación de permisividad ante una maniobra que rozó la imprudencia temeraria.
Los protagonistas bajo la lupa
El cruce tuvo un condimento especial por la historia de sus protagonistas. El hijo de Marcelo Gallardo, formado en las divisiones inferiores de River Plate, se consolidó como una pieza neurálgica dentro del esquema táctico de Diego Flores en Instituto, acumulando regularidad absoluta a lo largo del Torneo Clausura. Enfrente, Flores venía de sumar minutos de alto vuelo internacional, mostrando desparpajo y atrevimiento en cada avance.
La acción además antecedió a una secuencia insólita del encuentro: instantes después de la polémica infracción, un yerro garrafal del guardameta Marcos Ledesma derivó en la anotación de Enner Valencia, alterando por completo el libreto del cotejo. Un duelo electrizante donde el rigor físico y los errores marcaron el pulso de la tarde cordobesa.
Fuente: LDT – Deportes – ole




