Una nueva escena de violencia urbana sacudió este miércoles la zona de El Bajo, en la capital tucumana, cuando un grupo de remiseros protagonizó una violenta pelea a golpes en plena vía pública. El episodio, ocurrido en inmediaciones de Charcas al 50, en el Predio Ferial Norte, quedó registrado en un video que rápidamente comenzó a circular en redes sociales, generando alarma por la magnitud del enfrentamiento y el lugar público donde se desarrolló.
El video que expone la violencia
Las imágenes, difundidas inicialmente por el periodista César Juárez, muestran a varios hombres intercambiando golpes en medio de la calle, con vehículos estacionados como testigos mudos del altercado. La secuencia, de alta tensión, evidencia cómo la disputa escaló rápidamente en una zona habitualmente transitada, generando riesgo no solo para los involucrados sino también para peatones y otros conductores. La viralización del material audiovisual puso el foco en un conflicto que, hasta el momento, carece de versiones oficiales sobre sus causas y consecuencias.
Un episodio sin respuestas oficiales
Hasta el cierre de esta edición, no trascendieron detalles oficiales sobre los motivos que desencadenaron la pelea, ni se confirmó si hubo personas heridas o demoradas como consecuencia del episodio. La falta de información por parte de las autoridades competentes contrasta con la rápida difusión del hecho en plataformas digitales, lo que abre interrogantes sobre los mecanismos de control y prevención en espacios públicos de alta concurrencia como el Predio Ferial Norte, donde además funcionan dependencias provinciales.
Este incidente se suma a otros registrados en el pasado en el sector de El Bajo, una zona que combina actividad comercial, ferial y de transporte, y que requiere una presencia policial acorde a su dinámica. La recurrencia de estos hechos de violencia entre trabajadores del volante pone en evidencia tensiones no resueltas en el sector, que podrían estar vinculadas a disputas por pasajeros, territorios de espera o conflictos gremiales no canalizados por vías institucionales.
La expectativa ahora está puesta en que las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público Fiscal actúen para identificar a los participantes, establecer responsabilidades y prevenir que estos hechos se repitan. La sociedad tucumana espera respuestas concretas que vayan más allá de la condena mediática y se traduzcan en políticas públicas que garanticen la seguridad en el espacio común.
Fuente: LDT G – Contexto Tucumán

