Cuando la música y el fútbol se cruzan, el Monumental tiembla. Y no solo de emoción. Este 7 y 8 de octubre, Lali Espósito volverá a subirse al escenario del estadio más grande del país para ofrecer dos shows que prometen llenar de color y ritmo las noches de Núñez. Pero mientras los fans se preparan para corear cada canción, en River Plate hay otra preocupación que no cesa: cómo responderá la alfombra verde tras el recital.
Un 2026 que no fue amable con el pasto
Es cierto que el sistema híbrido del campo de juego del Monumental es uno de los más avanzados del continente. También es verdad que, frente a Huracán, el terreno lució en condiciones casi perfectas. Sin embargo, en el club saben que este año el césped transitó por un camino lleno de obstáculos. La histórica serie de conciertos de AC/DC en marzo dejó secuelas profundas que obligaron a adelantar la transición del césped de verano al de invierno. A eso se sumaron factores climáticos implacables: el frío, las lluvias y la escasa exposición solar frenaron la evolución del pasto. Las marcas quedaron a la vista y el punto más crítico llegó en el último Superclásico, donde el campo estuvo muy lejos de estar a la altura del espectáculo.
Operación rescate y semillas premium
Para revertir esa imagen, durante el receso por el Mundial se trabajó a contrarreloj. Los entrenamientos tácticos se trasladaron al predio de Cantilo —tanto con Eduardo Coudet como en el debut de Leonardo Ponzio como DT interino— para evitar que el desgaste adicional retrasara la puesta a punto del campo. Ahora, de cara al show de Lali, en River reina el optimismo. Esta vez se utilizaron semillas importadas de alta calidad y confían en que el tiempo de descanso entre el concierto y la fecha FIFA permitirá que el césped se mantenga radiante.
Y no es para menos: tras el recital y el parate internacional, River deberá recibir a Estudiantes de Río Cuarto por la fecha 12 y luego enfrentar a Racing en el clásico de la jornada 14, con la posibilidad de sumar partidos de eliminación directa en casa si avanza a los playoffs. A eso se suman los amistosos que disputará la Selección Argentina en Núñez, donde la Scaloneta también necesita un terreno impecable.
En definitiva, la música de Lali promete hacer vibrar al Monumental una vez más. Pero en River ya tienen puesta la mirada en el después: que el pasto sobreviva al festival y vuelva a ser el mejor aliado cuando el balón comience a rodar. Porque en Núñez saben que un estadio se mide no solo por cómo suena, sino también por cómo pisa.
Fuente: LDT – Deportes – ole

