En el ajedrez de la política futbolera, River Plate movió una pieza clave y logró un jaque al calendario. Tras una semana de tensión y cruce de declaraciones con la AFA, el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional dio luz verde este sábado para modificar la fecha del partido que el Millonario debía disputar ante Sarmiento de Junín. El encuentro, originalmente programado para el miércoles 7 de octubre, fue oficialmente corrido al miércoles 14 del mismo mes, tal como lo había solicitado la dirigencia riverplatense.
El motivo estratégico: esquivar la sombra del adiós de Messi
El argumento central del club de Núñez fue tan potente como ineludible: la fecha FIFA y, en particular, la despedida oficial de Lionel Messi con la Selección Argentina, programada para el martes 6 de octubre en el Monumental. Con varios de sus jugadores convocados para ese evento histórico –entre ellos Nicolás Otamendi, Santiago Beltrán y Tobías Andrada–, River se hubiera visto obligado a viajar a Junín apenas 24 horas después del «Last Dance» de la Pulga, con un plantel diezmado y físicamente condicionado. «De haberse mantenido la fecha, Ponzio iba a tener a seis de sus potenciales titulares jugando un día antes en el adiós al 10», explicaron desde el club en sus fundamentos.
Un respiro táctico para la recta final del campeonato
La modificación no es un mero capricho logístico. Para un River que transita la recta final del Torneo Clausura con la obligación de sumar de a tres puntos y que aún persigue un lugar en la Copa Libertadores 2027 a través de la tabla anual, este respiro es oxígeno puro. La nueva fecha le permitirá al cuerpo técnico comandado por Leonardo Ponzio administrar las cargas de sus internacionales, recuperar piezas clave y afrontar con mayor holgura el partido ante Estudiantes de Río Cuarto, programado para el sábado 10 de octubre en el Monumental. Se trata de una jugada estratégica que busca ordenar el sprint final.
Sin embargo, el movimiento de River no fue el único en el tablero. La Liga también autorizó el cambio del clásico entre Boca y Unión, que pasó del domingo 4 al viernes 2 de octubre, a las 21:30. Este corrimiento beneficiará a Leonel Flores, quien podrá sumarse con mayor descanso al plantel de Lionel Scaloni tras el partido. Además, se modificaron los horarios de Argentinos Juniors-Tigre y Huracán-Aldosivi, que se disputarán el domingo en lugar del sábado. Una reconfiguración del calendario que demuestra la compleja ingeniería que requiere compatibilizar los intereses clubísticos con los compromisos de la Selección Nacional.
Fuente: LDT – Deportes – ole

