El corazón deportivo del barrio UTA late con más fuerza. Durante tres días intensos, entre el 6 y el 8 de octubre, la emblemática cancha de futsal fue escenario de un doble movimiento: el martilleo y la soldadura para recuperar su infraestructura, y la celebración por el título recién conquistado por sus representantes femeninas. La Municipalidad de Tafí Viejo llevó adelante un operativo integral que combinó obra pública con un gesto de apoyo directo a los deportistas.
Un campo de juego que vuelve a brillar
Los trabajos se centraron en devolverle la seguridad y el aspecto a un espacio de uso comunitario intensivo. Las tareas de soldadura apuntaron a reforzar estructuras metálicas, probablemente en arcos, protecciones o iluminación, que con el paso del tiempo y el uso necesitaban reparación. Luego, una mano de pintura nueva terminó de transformar el lugar, demarcando líneas y revitalizando el color de las instalaciones. Esta intervención no es un mero mantenimiento; es una apuesta concreta a garantizar que niños, jóvenes y adultos puedan practicar deporte en condiciones óptimas.
Camisetas nuevas para un plantel que hizo historia
Mientras los operarios daban los últimos retoques a la cancha, la acción se trasladó momentáneamente a un acto simbólico de gran peso. Con la presencia de la secretaria de Gobierno, Sofía Solórzano, y el secretario de Desarrollo Social, Maximiliano Bevacqua, se procedió a la entrega de camisetas para todo el plantel. Este gesto, más allá del valor material, busca fortalecer el sentido de pertenencia y el vínculo institucional con los equipos que hacen vida en el lugar. Pero el momento cumbre fue el reconocimiento al equipo femenino de futsal.
El pasado domingo previo a los trabajos, este equipo escribió su nombre en la historia local al consagrarse campeón de la Liga. Su triunfo fue destacado en el acto como el fruto del compromiso, el esfuerzo y la dedicación de cada jugadora. La obra en la cancha y el homenaje a las campeonas son dos caras de la misma moneda: una política deportiva que invierte en infraestructura pero también en el capital humano, entendiendo que el deporte barrial es un pilar fundamental para la cohesión social y el desarrollo comunitario.
De esta manera, el barrio UTA sigue sumando. Primero fue un título que llenó de orgullo a los vecinos, luego la mejora concreta del espacio donde se forjó ese logro. El mensaje es claro: los éxitos deportivos se construyen sobre canchas dignas y con el apoyo de una comunidad organizada. Esta intervención sienta un precedente y marca la cancha para que otros barrios repliquen el modelo, donde el deporte sea una verdadera herramienta de transformación social.

