Los 11 de River ante Huracán. Foto: Marcelo Carroll.
River no pudo estirar su buen momento y Huracán dio el gran golpe en el Monumental. Con goles de Óscar Cortés y Lucas Blondel, el equipo de Diego Martínez se impuso por 2-1. A pesar del empate parcial de Tomás Galván, el equipo de Leonardo Ponzio no se puso sobreponer a las tempranas lesiones de Thiago Almada y Tobías Andrada y dio un paso atrás tanto en el Clausura como en la tabla anual.
Reacción tardía en el primero de Huracán y una salida apresurada con los pies que pudo costar caro. Rápido para ir al piso y barrer el área ante Caicedo y sin responsabilidad en el segundo gol..
Le costó imponerse en el primer tiempo ante Ibáñez, pero levantó en la parte final con empuje, exigiendo en cada intervención y con centros punzantes.
Se agachó en el centro de Cortés que terminó en el 0-1. No brindó seguridad en el fondo tanto en la marca como en los pases, tuvo un cabezazo ofensivo que se fue alto y sumó un cruce a tiempo a campo abierto ante Caicedo que se iba solo.
Le costó en el duelo con Caicedo y cuando salió lejos quedó expuesto ante la velocidad de los atacantes de Huracán. Sorprendió con un remate desde afuera del área que se fue apenas desviado.
Ante el despliegue de Blondel y Cortés, por momentos buscó romper por adentro. Sin centros peligrosos, probó varias veces de media distancia. Salió extenuado.
Hasta el momento de la lesión, fue criterioso en los pases y mostró su habitual despliegue.
Venía haciendo un buen partido, con quites, presencia y generando peligro con pases largos al área, pero se le escapó Blondel y le vio el número en el 2-1 de Huracán.
No lograba imponerse en el duelo con Blondel, veía la pelota pasar, sin entrar en juego, y sacó un imponente derechazo para vencer a Galíndez y estampar el 1-1 parcial.
Apenas cinco toques y salió reemplazado. Una baja sensible para River.
Como enlace ante la salida de Almada, hizo la diferencia y fue el único distinto. Agresivo y vertical, además de las gambetas y los pases para romper líneas, tuvo una clara de frente al arco y su remate se fue alto. Después, Galíndez le sacó un tiro libre del ángulo.
De entrada, le dio de volea, a la carrera, y encontró una muy buena respuesta de Galíndez. Con picardía, ganó infracciones cerca del área, aunque esta vez no estuvo fino en la definición: sobre el final tuvo otra clara en el borde del área chica y no pudo apuntarle al arco con un Galíndez vencido.
Se lo notó impreciso para jugar y devolver de espaldas ante la falta de chances de frente al arco por la buena labor de los centrales del Globo. Tuvo un cabezazo y le dio con el hombro.
La mandó por arriba en una chance inmejorable. Con la pelota, intrascendente y con constante juego hacia atrás.
Apenas un par de intervenciones sobre el final y no pudo llegar hasta el fondo con peligro.
Ante las lesiones tempranas de Almada y Andrada, los cambios (Beltrán y Arambarri) no funcionaron. En la última ventana, sacó a Acuña (cansado) y no buscó otras variantes.
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Fuente: LDT – Deportes – ole

