El aire fresco que necesitaba River Plate llegó de la mano de un histórico: Leonardo Ponzio. Con dos triunfos consecutivos ante Banfield e Independiente Rivadavia, el León demostró que su interinato no es solo un parche, sino un proyecto que empieza a dar frutos. Este miércoles, el equipo retomó los entrenamientos con la mira puesta en el próximo desafío: visitar a Atlético Tucumán en el estadio José Fierro.
Ponzio, el arquitecto del renacer millonario
La fórmula de Ponzio es clara: continuidad y confianza en el once titular. Con Fausto Vera como eje en el mediocampo y Ángel Correa como estrella decisiva, River encontró un juego fluido que ya rinde dividendos. El técnico interino planea repetir por tercera vez el mismo equipo, una apuesta arriesgada que por ahora le sale redonda.
Correa, el Ángel guardián del nuevo River
Ángel Correa se consolidó como el faro del equipo en esta nueva etapa. El campeón del mundo en Qatar 2022 demostró que puede cargar sobre sus hombros la responsabilidad de ser la figura: asiste, marca y define cuando más se lo necesita. Su conexión con Vera y el resto del mediocampo es la llave que Ponzio encontró para desbloquear al equipo.
Con ocho partidos por delante en el Torneo Clausura, River no solo sueña con clasificar a la Copa Libertadores 2027, sino que recuperó algo más valioso: su identidad. La hinchada vuelve a creer, y eso, en el Monumental, siempre fue la mitad de la batalla.
Fuente: LDT – Deportes – ole

