El periodismo argentino pierde a una de sus figuras más controvertidas y carismáticas. Samuel "Chiche" Gelblung falleció este miércoles a los 82 años en el Sanatorio Los Arcos, donde se encontraba internado por complicaciones respiratorias derivadas de su patología de base. Su muerte marca el final de una trayectoria profesional que revolucionó los medios con un estilo único, directo y, en ocasiones, polémico.
Una vida al límite del periodismo
Gelblung no solo desafió convenciones periodísticas, sino que retó constantemente los límites de su propia salud. A pesar de recurrentes internaciones -la última por problemas respiratorios- mantuvo una actividad profesional ininterrumpida casi hasta sus últimos días. "Si no puedo trabajar, me enfermo", solía decir, revelando una filosofía de vida donde el oficio era tanto pasión como terapia.
De corresponsal de guerra a ícono televisivo
Su carrera abarcó desde la dirección de revistas durante la dictadura hasta la cobertura de conflictos internacionales como Vietnam y Nigeria. Sin embargo, fue en la televisión donde dejó una huella imborrable, introduciendo formatos innovadores como los "informes" de alto impacto visual y contenido sensacionalista. Programas como "Memoria" y su participación en "Polémica en el bar" lo consolidaron como una figura mediática ineludible, aunque no exenta de controversias.
Su legado incluye premios como el Martín Fierro y el Konex, pero también polémicas que marcaron su trayectoria, desde la cobertura de la masacre de Ramallo hasta enfrentamientos judiciales. Gelblung murió como vivió: generando opiniones divididas, pero con un reconocimiento unánime a su influencia en el periodismo argentino.

