Alex Woiski, el joven delantero que llegó a River Plate con el rótulo de «europibe», no pudo cumplir con las expectativas que generó su fichaje. Tras una breve pero intensa experiencia en el club de Núñez, el jugador de 20 años reveló cómo fue su paso por el Millonario, especialmente su marginación en Cantilo, antes de partir rumbo al Deportivo Táchira de Venezuela.
La experiencia en River: entre ilusiones y frustraciones
Woiski llegó a River Plate libre desde Mallorca, con la ilusión de debutar en Primera División. Sin embargo, las lesiones y la falta de oportunidades truncaron ese sueño. «Estuve cerquita en los meses que estuve entrenando con la Primera. Me sentía en nivel para debutar y no se me dio», confesó el jugador en una entrevista con DSports Radio.
El duro momento en Cantilo
Tras perder la confianza del entrenador de Reserva, Woiski fue uno de los jugadores marginados en Cantilo. «Era complicado estar encerrados en un 4×4», relató, aunque destacó que mantuvieron el profesionalismo y la unión dentro del grupo. «Había risas, entrenamiento, seriedad y formamos un lindo grupo», agregó.
Finalmente, Woiski partió de River en condición de libre, dejando atrás una experiencia que, aunque no fue como esperaba, le dejó grandes enseñanzas. «Aprendí un montón de jugadores de mucha talla», afirmó, refiriéndose a figuras como Nacho Fernández y Pity Martínez, a quienes considera «modelos a seguir».
Ahora, en Venezuela, el joven delantero busca reencontrarse con su mejor versión y demostrar que todavía tiene mucho por dar en el fútbol. «Es una puerta que se cierra que en un futuro se puede volver a abrir», concluyó, dejando abierta la posibilidad de un regreso a River Plate.
Fuente: LDT – Deportes – ole




