El Monumental se prepara para una noche que promete ser histórica, no solo por el duelo futbolístico entre River e Independiente Rivadavia, sino por el regreso de un ícono: Leonardo Ponzio. Tras 1.371 días de ausencia oficial en el césped del Antonio Vespucio Liberti, el exvolante central, ahora entrenador, pisará nuevamente el templo millonario, esta vez desde el banco de suplentes. La ovación de los hinchas parece asegurada, un reconocimiento a una carrera plagada de éxitos y entrega incondicional.
De ídolo a DT: Un camino cargado de sentimiento
La vuelta de Ponzio al Monumental como director técnico marca un hito emotivo en su vínculo con River. Desde su despedida como jugador el 5 de diciembre de 2021, hasta este 6 de septiembre de 2026, su rol ha mutado drásticamente. De los últimos minutos en cancha a ser el estratega del equipo más importante de su vida, la noche contra Independiente Rivadavia será, sin dudas, una de las más significativas. Ponzio, un símbolo de la época dorada del club, con dos Copas Libertadores en su palmarés y un amor incondicional por la camiseta, se transformó en un referente indiscutido. Su historia en River va más allá de los números: 358 partidos jugados, 10 goles, 16 asistencias, pero sobre todo, una garra y un compromiso que lo hicieron ganarse el corazón de la hinchada. Su resiliencia ante lesiones, miocarditis y hasta hemorroides, lo consolidaron como un verdadero guerrero.
El peso de este partido para Ponzio trasciende lo sentimental. Su interinato, que se extendería hasta diciembre, dependerá en gran medida de los resultados. Una victoria ante el puntero del torneo, Independiente Rivadavia, sería un espaldarazo fundamental para consolidar su proyecto y encarar las ocho finales restantes. «La palabra fue interinato. Hay que hacerla respetar. Sé que esto va a ser una consecuencia de muchos partidos y se va a respetar. Siento que cuando hay que estar, hay que poner la cara», declaró tras el último encuentro, demostrando su compromiso y temple.
River busca consolidarse y soñar en grande
En lo deportivo, el equipo de Ponzio busca aprovechar este envión anímico para descontarle puntos a Independiente Rivadavia en la tabla anual, afianzarse en zona de clasificación a la Copa Sudamericana y mantener viva la esperanza de meterse en el top 8. Para este crucial encuentro, Ponzio repetiría el once que viene de obtener una victoria, confiando en la química del equipo. La única baja sensible sería la de Aníbal Moreno por una contractura lumbar, lo que obligaría a Vera a ocupar nuevamente el rol de volante central, acompañado por Andrada y Galván, mientras que Almada se movería en una posición más adelantada. Arriba, la dupla Correa y Driussi buscará seguir aportando goles.
Una de las particularidades del partido será la ausencia de Maxi Salas, quien no podrá jugar por la Ley del Ex, debido a una cláusula contractual que obligaba a Independiente Rivadavia a pagar una suma considerable a River si lo incluía. Con este tipo de detalles definidos, Ponzio se enfoca en lo futbolístico: conseguir un triunfo que le permita seguir cargándose de confianza y demostrar que su interinato puede ser mucho más que una simple transición. La ovación al pisar el césped será un preludio emotivo, pero la verdadera prueba de fuego comenzará cuando ruede la pelota.

