El fútbol infantil se prepara para vivir una de sus versiones más ambiciosas: el Mundialito 2026 en Salta, que no solo reunirá a equipos de todo el continente, sino que también dará la bienvenida a su primera selección de pueblos originarios. Con más de 6.000 participantes registrados, el evento supera ampliamente las expectativas iniciales, convirtiéndose en un megatónel de integración y deporte.
Una novedad histórica: la integración de pueblos originarios
La incorporación de la selección infanto-juvenil de pueblos originarios de Salta representa uno de los hitos más significativos del torneo. Este equipo, integrado por chicos de comunidades indígenas de la provincia, nace de una colaboración entre el Gobierno provincial, el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS) y la Liga Salteña de Fútbol. “El fútbol une lo que la distancia separa”, afirmó Claudia Vásquez, presidenta de Salta Deportes, destacando el poder del deporte para construir puentes culturales.
La categoría 2015 (aproximadamente 11 años) será el epicentro de esta iniciativa.
Los chicos competirán junto a equipos de trayectoria nacional e internacional.
El proyecto busca visibilizar la diversidad cultural de Salta en un entorno deportivo inclusivo.
Internacionalidad y emoción en el corazón de Salta
El Mundialito contará con la participación de instituciones de talla mundial, como River Plate, Boca Juniors, River Plate, Estudiantes de La Plata, Atlético Tucumán, San Martín de Tucumán, Gimnasia de Jujuy, Talleres, Belgrano, Newell's, Rosario Central, Unión, Colón y Racing, entre otros. El carácter internacional será otro de los atractivos, con equipos como Colo-Colo (Chile), Olimpia y Cerro Porteño (Paraguay), Peñarol (Uruguay), Sporting Cristal (Perú), Flamengo, Fluminense y Botafogo (Brasil), América (México) y Juventus (Italia).
Más allá del fútbol: educación y convivencia
El torneo no se limita a la competencia deportiva. Su objetivo central es fomentar la educación, la integración y la convivencia entre chicos de distintos contextos. Un caso emblemático es la participación de niños ucranianos en refugio, cuya incorporación depende de la resolución de trámites y permisos. “Este evento es un espacio de encuentro donde el fútbol se convierte en herramienta de transformación social”, concluye Ricardo Godoy, fundador del torneo.

