El sector de discotecas en Tucumán atraviesa una profunda crisis económica, agravada por una “competencia desleal muy grande”, según expresó Rodolfo Di Pinto, titular de la Cámara de Propietarios de Discotecas y Afines de Tucumán, en declaraciones realizadas el pasado 25 de agosto de 2026.
Di Pinto detalló que la situación económica “se ha profundizado en el sentido general de la economía”, y que todos los sectores empresariales están “bastante mal”. Específicamente, mencionó que los alquileres son muy elevados en relación con la inversión necesaria, los impuestos son altos y los servicios continúan en aumento, a pesar de las afirmaciones sobre la baja del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para un negocio establecido que cumple con todas sus obligaciones fiscales, el mantenimiento se vuelve “complicado”.
Las discotecas y la competencia desleal
El empresario advirtió que las discotecas “tienen una competencia desleal muy grande”. En este sentido, recordó que antes de la pandemia, la provincia contaba con 4.000 discotecas. Tras la primera fase, el 50% cerró, y un 10% adicional lo hizo con el rebrote de marzo de 2021, dejando solo 2.400 establecimientos en funcionamiento.
La competencia desleal, según explicó, surgió cuando durante las habilitaciones post-pandemia, los bares y restaurantes abrieron antes que las discotecas y adoptaron la modalidad de ofrecer baile dentro de sus negocios. “Esa costumbre se mantiene, y no hay controles de las autoridades”, advirtió Di Pinto.
Puntualizó que, mientras las discotecas enfrentan controles estrictos, estos “otros lugares son una bomba de tiempo en cuanto a la seguridad” debido a la falta de supervisión adecuada.

