El Hall Central de la Legislatura de Tucumán fue escenario el martes 18 de agosto de 2026 de una charla sobre inclusión, deporte adaptado y superación. La actividad contó con la presencia de Juan Zemborain, creador de la iniciativa Empujando Límites, y de integrantes de Tándem Club Tucumán.
La jornada fue organizada e impulsada por el legislador Carlos Najar y participaron también Sofía Nadal, titular de Tándem Club Tucumán, así como los legisladores Alberto Olea y Alejandro Figueroa.
Previo al encuentro, el vicegobernador Miguel Acevedo recibió a los disertantes en la Presidencia de la Cámara. Durante la reunión, Acevedo se interiorizó sobre la propuesta y su objetivo de ampliar el acceso a bicicletas tándem de uso compartido, con la aspiración de que puedan estar disponibles en municipios y localidades de toda la provincia.
Empujando Límites: Una historia de superación en tándem
Durante la charla, Juan Zemborain compartió la experiencia personal que dio origen a Empujando Límites. Relató cómo, a partir de su vínculo con su hijo Santiago, un joven con autismo, y frente a diversas dificultades, encontraron en la bicicleta tándem una herramienta para compartir actividad física, ganar autonomía y fortalecer sus lazos. Las bicicletas tándem están diseñadas para ser utilizadas por dos personas.
Este proyecto lleva más de una década promoviendo el ciclismo inclusivo, permitiendo que padres e hijos, hermanos, amigos, y personas con y sin discapacidad, incluyendo quienes tienen autismo, síndrome de Down, ceguera o disminución visual, puedan pedalear juntos. Por su labor al frente de Empujando Límites, Zemborain fue reconocido como Abanderado del Año 2025 por Fundación Noble.
Apoyo institucional para la inclusión
El legislador Carlos Najar destacó el acompañamiento institucional a este tipo de iniciativas. “El mensaje que nos da el vicegobernador Miguel Acevedo es trabajar y poner énfasis en las cuestiones importantes de la vida cotidiana, y más aún cuando hablamos de inclusión de personas con discapacidad. Este proyecto nació del sueño y del gran desafío que inició Juan junto a su hijo Santi. El vicegobernador lo escuchó atentamente y seguramente vamos a presentar en forma conjunta un proyecto que declare esta actividad de interés legislativo, para darle el impulso necesario y lograr que el tándem pueda llegar a distintos puntos de la provincia”, afirmó Najar.
Por su parte, Sofía Nadal valoró la posibilidad de presentar en Tucumán una experiencia que ya difunden en distintos puntos del país. “Nosotros viajamos promoviendo la inclusión y el deporte adaptado y queríamos llegar hasta acá, que nos conozcan y que esto pueda multiplicarse y replicarse en distintos municipios, localidades y centros terapéuticos. A través de una herramienta sencilla transformamos vidas. A mí me cambió la vida y la idea es compartirlo y promoverlo”, expresó Nadal.
Nadal también hizo hincapié en la importancia de derribar barreras y prejuicios. “Muchas veces ponemos el ‘no’ de entrada: por la edad, el físico, el equilibrio o porque pensamos que una persona no va a poder. Por eso hablamos de empujar los límites. Hemos tenido familias que pensaban que sus hijos no podrían subir a una bicicleta y, sin embargo, terminaron pedaleando en un tándem junto a un guía voluntario”, remarcó.
Tándem de uso comunitario: Un sueño para cada pueblo
Juan Zemborain subrayó la importancia del respaldo de las instituciones para ampliar el alcance del proyecto. “Sentimos que se le está dando importancia a la inclusión. Contar con el apoyo de esta Casa es fundamental porque esto realmente cambia la vida de muchísimas familias y esperamos que pueda llegar a todos los tucumanos”, sostuvo.
En este sentido, explicó que uno de los objetivos centrales de Empujando Límites es promover bicicletas de uso comunitario. “El sueño original es poner un tándem de uso compartido en cada pueblo de la Argentina. Estamos impulsando que los gobiernos municipales puedan adquirir estas bicicletas y ponerlas a disposición de los vecinos”, detalló Zemborain.
Finalmente, Zemborain señaló que la propuesta cobra especial relevancia en localidades donde el acceso a profesionales y tratamientos puede ser más limitado. “Personas con discapacidad hay en todos los pueblos y no siempre existen terapeutas suficientes. Ahí necesitamos que la familia se empodere y pueda salir. El tándem tiene beneficios físicos y mentales, ayuda a regularse, genera endorfinas, felicidad y, fundamentalmente, unión familiar y social”, concluyó.
Fuente: primerafuente

