Ariel Rodríguez y Marcos Álvarez, una dupla tucumana, se alzaron con el triunfo en la clasificación general de E-bike del Trasmontaña 2026, celebrado este 16 de agosto. La victoria se gestó en una carrera que demandó una notable capacidad de adaptación, ya que las condiciones del terreno obligaron a modificar la estrategia original, pensada para un circuito seco.
Durante los entrenamientos, Rodríguez y Álvarez encontraron un trazado sin humedad. Sin embargo, al momento de la competencia, la montaña presentó un escenario diferente, con barro y sectores resbaladizos. Esta situación los llevó a priorizar el cuidado de las bicicletas y la integridad física, un cambio fundamental respecto a lo planificado inicialmente.
“Habíamos entrenado con un circuito muy seco y arriba de la montaña estaba bastante húmedo. Fuimos más cuidando la bici y cuidándonos nosotros”, explicó Rodríguez. Esta decisión resultó ser clave, permitiendo a la dupla completar una carrera que, aunque no siguió el libreto, fue sumamente “prolija”, según destacó Álvarez.
La competencia en bicicletas eléctricas añadió un desafío adicional: la administración de la batería. Si bien las e-bikes aumentan la velocidad, la gestión eficiente de la energía es tan crucial como la fuerza física. Rodríguez describió la experiencia como “un mensaje en 2x: va todo más rápido y es divertido”, pero enfatizó la necesidad de una buena administración. “Hay que llevarla más cadenciada”, detalló, explicando que, aunque la batería rinde más cuanto más rápido se lleva la bicicleta, es vital acelerar con estrategia en cada tramo.
El triunfo tuvo un significado especial para ambos competidores, quienes, al ser tucumanos, no necesitaron recorrer largas distancias para comprender la magnitud del Trasmontaña. “Siendo tucumano, no participar del Trasmontaña es como un desperdicio”, afirmó Rodríguez. Álvarez fue aún más contundente, calificándola como “la mejor carrera del país”, lo que explica por qué cada edición atrae a ciclistas de distintas provincias y del exterior.
Esta vez, la balanza se inclinó a favor de Rodríguez y Álvarez, quienes supieron encontrar el equilibrio perfecto entre velocidad, cuidado y administración de la energía en una jornada que los obligó a cambiar los planes sobre la marcha. La general de E-bike del Trasmontaña quedó así en manos tucumanas, consolidando la presencia local en uno de los eventos de ciclismo de montaña más importantes del país.

